martes, 11 de noviembre de 2014

II RUNNING WAY DOÑANA TRAIL MARATHON 2014

De nuevo una carrera"larga" después de unas tres semanas desde el Ultra de Gredos. en esta ocasión la carrera elegida es el Running Way Doñana Trail Marathon. una carrera que a priori paraece sencilla. Unos 74 km de recorrido por pista y algo de sendero. No es muy motivador en principio, pero nunca había realizado una carrera de esa distancia en la que se pudiera correr todo el rato.
Una carrera con una organización espectacular. Todo lo que enmuchas otras criticamos, aquí lo llevaban genial. Es cierto que es mucha pisata, si, y que es relativamente difícil perderse, pero aún así estaba perfectamente marcado, muy bien de balizas, y cartelería. Los avituallamientos abundantes, quizás echara de menos algo de sólidos entre Villamanrique y Meta, pero lo cierto es que estaban tal y cvomo lo especifian en el reglamento, por lo que ya sabái que no habría sólidos. el de Villamanrique, perfecto, incluso servicio de fisio en el.
Cuevas
 También mejoraría el de meta. Pero sinceramente son dos cosas que no me gustaría comentar por no enturbiar la perfección del resto de organización.
Lo cierto es que llevo una época en la que apenas leo nada sobre el tipo de prueba a la que me enfrentaba, y en esta ocasión menos aún.
Vengo de una carrera muy dura y tras la que tome una semana completa de descanso, un poco de bici siete días después de Gredos con mis amigos Oscar y Antonio. Después un día de trote y un dia de gimnasio la semana siguiente.
El fin de semana previo a la carrera una fuerte gastrointeritis, me tiene el Domingo y el Lunes en ayunas total. A ello le añado antibióticos, que me deja la fuerzas al mínimo.
Esperando la salida
A pesar de ello, El Martes consigo trotar 20 minutos. Sensaciones malísimas e incomodidad. El Miércoles consigo rodar fuerte, es momento de probar y decidir, y las sensaciones cambiaron radicalemnte, ahora me encontraba mucho más fuerte. Creo que no tengo mala capacidad de recuperar!!!
El vieners tocaba partidode Héctor, así que sin prisas salgo después. Sobre las 18 me voy a Sevilla, directo al CC Plaza de Armas donde se situaba el Stand de Running Way. Hablé con jaime un poco sobre carreras y le hablé también de la Carrera por Montaña El Pocito.
Después a casa de mi hermana y a estar con ellos un poco y con mi sobri Ivan. Realmente estaba como loco de contento por estar allí. Otras situaciones resultaban tristes, pero Ivanzote nos lo hacía pasar distraídos.
A las 0:01 mensaje de felicidades a Belén, llevamos 11 años desde que nos casamos!!!
A las 6:00 suena el despertaador, aunque ya estaba despierto, desayuno un par de magdalenas, una frutita, y preparo las cosas, a última hora, a esto cada vez le dedico menos tiempo, luego pasa lo que pasa, o excesivo peso o defecto de material.
En la salida me encuentro con Julio José Mayal, Fernando y Guerra. Estos íltimos venían con un nutrido grupo de corredores.
A Julio lo conocí en el GTP, cuando me adelanto y reconocí la "caneca" del I UTSM.
La salida empieza tranquila, es neutralizada, así que los nervios de los inicios de las carreras no existen, y el corazón no se te acelera tanto. aún así rodamos alrededor de los 5'/km. Hasta el 10 más o menos que se da la salida libre.
Y no sé por qué pero empecé a correr. Las sensaciones eran muy buenas, y me encontraba con muchísima fuerza. Estaría rodando con los 20 primeros. Sabía que eso no lo aguantaría demasiado y reduje la velocidad.
Con Fernando Alvez y José M. Guerra
en el Av2 una gran sorpresa. De repente veo un crío que corre hacia mi desesperadamnte. IVAN!!! qué salao el tio. me da la mano y me acompaña unos metros, mi hermana, Juancar y mi padre están después. a mi me gusta pararme y hablar con los voluntarios, y la familia, pero mi hermana me empezó a meter prisas. "Vamos no te quedes ahí parado, espabila!!" pues ea, a correr.
Había niebla, y mucha humedad. no hacía más que sudaar y sudar, después la ligera brisa fresca te enfriaba todo el cuerpo. Las condiciones eran regualres... Casi no recordaba la humedad que suele haber en esta zona, y sobre todo cuando vas acercándote al mar.
En el siguiente avituallamiento allí estaban de nuevo, qué puntazo.
Mi cuñado Juancarlos conoce bien el recorrido porque ya lo ha hecho varias veces, así que saben dónde colocarse.
En el 40 se encontraba el tercer Av. Villamanrique de la condesa. Había llegado allí en 3h17 minutos!! no me lo podía creer, a pesar de haber pasado una rachilla mala entre el 30 y el 40 vomitando el poco líquido que tenía en el estómago.
En Villamanrique si paro. Ya me da lo mismo la posición, rondaba los 25-30 de cabeza, y a unos 20 minutos del segundo. No era demasiado. Pero había comida y estaba hambriento.
Naranja, sandwich de jamón y queso, gominolas, naranjas, y agüita  fresquita.
Cogí un pedazo de hielo de la caja de agua y me lo restregué por las piernas. Fue un alivio.
Cargo mis botellas, me cambio de roja y salgo de nuevo.
Parece que recuperé las fuerzas y pude seguir rodando rápido, alrededor de los 4'50"/km e incluso secciones más rápidas. Al Av del 50 llegué bastante bien. Paré a cargar de nuevo líquido y sigo, pero a los 5 km empezaría un verdadero calvario. De nuevo, empecé con molestias en el estómago, y ahora si, la vomitona si fue considerable, un posible corte de digentión. Los pedazos de narajnas salían.Tuve que parar 5/10 minutos a que se pasara el malestar, y comencé a caminar. Poco a poco, se pasó y pude seguir trotando, aunque ya veía que el reloj marcaba un ritmo más lento, para colmo, el viento de cara. De nuevo vuelvo a recodar que en verano, cuando salía a correr o en bici dirección a El Rocío, la vuelta me tocaba siempre el aire de cara.
Saliendo de Sevilla
El terreno arenoso, aunque estaba bastante compactado, también hacía su labor para dificultar más las cosas, pero ya quedaba poco. Tenía que acabar. Lo iba a acabar.
Me quedan unos tres km y un motorista me coneta que ya queda poco, me da ánimos, y me  dice que llevaba un buen ritmo, con cara sorprendido (más sorprendido estaba yo de escuchar esas palabras...) Pronto aparece un puente y se ve qal fondo la aldea.
Estaba llegndo.
La "circunvalación" de albero alrededor del pueblo se me hizo eterna, per por fin un giro a derecha y la última recta de cara a la Ermita del Rocío.
Había buen ambiente, mucha gente en las terrazas de sus casa aprovechando la tregua del mal tiempo.
Voy escuchando fuertes aplausos y ánimos del público, eso motiva. unos 150m para llegar.
Pro fin empiezo a pisar la alfombra ade meta, por fin un terreno más sólido.
Al fondo, Iván corre de nuevo hacia mi.
Mi sobri en el 20
Preparo mi nota, como suelo hacer en el UTSM.
Es nuestro aniversario, "8-11-2003 8-11-2014. 11 Añitos" con Belén. 11 años de felicidad.
Y mi dedicación especial a Marta, Juan Carlos e Iván. Todos mis ánimos. Si el esfuerzo empleado en esta carrera se transformaran en fuerzas para vosotros, no dudéis que os lo entregaba con todas mis ganas.
Y a mi padre que después de un tiempo vuelve a animarme y acompañarme a las carreras.
Crucé la meta agarrado de Iván. Y él agarrado a mi. Escuché mi nombre y dorsal por megafonía. Miré hacia atrás y vi lágrimas de emoción. 
Y abracé  Iván.
Y me pidió la medalla, y se la dí. Estaba muy contento.
Comí un poco, y salí de allí.
De vuelta a casa.




FOTOS:

VÍDEO
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CLASIFICACIONES


lunes, 10 de noviembre de 2014

ULTRA TRAIL DE GREDOS 2014

http://www.ultratrailgredos.com/





Aquí si nos encontramos ante una carrera algo más seria.
Gredos. No sabría describir esta sierra. Llevo visitándola cada año desde hace unos 20.
Con Ángel y Falcón
La primera vez que fui, la recuerdo perfectamente. Salimos desde Mérida la Agrupación Emeritense de Montañismo. En aquella época nos reuníamos enun pequeño local en la calle Holguín. Cada viernes nos juntábamos allí uncos cuantos y planificábamos el finde.
En esa ocasión alquilamos un autbús, y marchamos un buen grupo. En el camino, esaliendo del Barco de Ávila encontramos y recogimos a Hugo, que nos acompañaría unos días allí. Entonces íbamos con tiendas, y aprovechábamos la sala que el Antiguo refu te ofrecía para comer y cocinar. Ahora está muy cambiado, aunque creo que aún te facilitan una sala para cocinar.
Allí llevé y estrené mis primeros crampones, unos CAMP de correas, que mi madre me trajo de Madrid en una de sus visitas al médico. Aún los conservo, y nunca me desharé de ellos. Aquí empezó mi fiebre por la montaña. Aunque desde chico ya iba a varios sitios, aquí empezó de verdad toda mi pasión.


Salíamos de Candeleda a las 4 de la mañana. Evidentemente no iba a dormir nada, pero aún así, después de recoger el dorsal y cenar, con la sorpresa de la llegada de Angel y Rosi, nos echamos un rato en el coche.
Bueno... tengo que contar lo de la cena.
Hacía una semana habíemos estado reconociendo la subida a la Mira, y a la vuelta paramos a echar un café en Candeleda. Junto a nosotros, una pareja tomaba una cervecita con huevos rotos con jamón. Os podéis imaginar la pinta que tenía. Nada, a cenar huevos rotos con jamon y croquetas. Nos quedamos con un poco de hambre y nos apretamos un bocata. Allí se nos unieron Jose Peseta (y su chica) y Jose Pescador. Pidieron lo mismo. Al rato aparece Angel y Rosi. Venir desde Mérida sólo para ver la salida y animarnos, dice mucho de unas personas. vaya pareja más salá!!!. Pidieron lo mismo, bueno y un martin rojo con cola...

A las 3 empezamos a preparar la mochila, con más cosas de las que necesitas, pero "por si acaso..." Lo cierto es que hubiera sido necesario de haber cumplido el objetivo de las 20h que me había puesto en un principio. El tiempo "respetaba" es más se preveía calor, por el día.

Estamos en la línea de meta. Angel y Rosi se levantan para vernos. Allí nos apretamos los casi 200 participantes esperando el toque.
Salida. Grabo, como siempre la salida con el mívil. Corit recorrido por Candeleda y empezamos una larga subida hacia el Nogal del Barranco.
Pista y pista hasta el último tramo hacia el Nogal, que empezaba el sendero.
Ahí ya iba solo. Me separé de mis compañeros a los tres km de salida. y lo cierto es que me daba un poco de cangui, no el ir solo, si no el despistarme a esas horas... es que soy mu despistao.
La verdad es que me sentía bien. En el Avi del Nogal, km 28. Paro un poco, bebo un caldito calentito, un poco de frutos secos, fruta y agua. Sigo.
La subida a Galayos la hice genial, iba como una moto, subía "rápido" y muy agusto. Amanecía.
Me encanta el paisaje, las vistas, ver amanecer. El naranja del sol rebotando en el Torreón. Sin imágenes que sólo la mente puede retener. Inexplicable.
En el Victory pillo un poco de agua, me como un huesito y recojo bastones. La subida hora mejor con las manos.
Alcanzo el colado. El viento aprieta mucho. Parece que empiezan a entrar nubes.
La organización nos hace dar una absurda vuelta para pasar por un control, dejamos entonces el sendero, y pocos metros después de pasar el control, entra una espesísima niebla en la cuerda hacia Los Campanarios. Pfff
De repente me veo obligado a parar completamente, a cabrearme. Empiezan a llegar corredores de todas partes, unos desda atrás, por la izquierda, por la derecha... todos despistados. Una pareja de montañeros de considerable edad, recrimina a la organización por ese lamentable estado del balizamiento. Empezamos a trotar en cualquier dirección, volvermos, arriba, abajo, hacia delante, vovemos... a final oímos un grito, "aquí está el sendero".  Estampida hacia el grito.
A partir de aquí me uno a Jose Pescador, un pedazo de corredor de ultras y no ultras. Una persona excelente con la que compartí el resto de la carrera hasta el Puerto de Candeleda.
Cada uno a su ritmo, pero encontrándonos cada cierto tiempo.
Bajamos desde Los Candelarios algo desorientados y sin ver demasiadas balizas, tirando más de intuición que de marcas "inexistentes" hasta llegar al Paro las Pozas. Allí me da tiempo a mandar algún mensaje a la familia con ubicación.
el ritmo está siendo excepcional. Cada vez me voy creyendo más que llegaré de dia al puerto de Candeleda.
Pero desde el puende de Roncesvalles, la cosa se encurece, una auténttica tapia bastante incómoda empieza a poner a cada uno en su sitio. A Jose le veo cada vez más lejos.
Aquello no apra de subir y subir, por una fortísima pendiente. Al final vas girando a la izquierda y te encuentras de frente el Cervunal o Cabeza Nevada. El famoso montañón del que tanto se había hablado. El tiempo pasa muy lento, pero más despacio aún los km. Parece que no se avanza nada. Un viento en la cuerda, por pedrera te hace incluso tener que agarrarte a alguna roca para no caerte.
Cabeza Nevada
Culminar el Cabeza Nevada, es decir que casi lo tienes hecho. A partir de ahí parece que sólo es esperar. Me emociono tremendamente por estar en lo más alto.
Recuerdo imágenes desde la primera vez que estuve en Gredos. mis inicios en esta sierra y que no he dejado de visitar cada año.
Me encuentro realmente feliz.
Así que encaro la bajada con fuerza y dispuesto a enfrentarme al Gargantón.
Alcanzo de nuevo aJose y encaminamos de nuevo la subida, este terreno me gusta más. Pequeñas trepadas, terreno técnico, donde hay que tirar de manos de vez en cuando. Arriba el Ameal de Pablo. Aquí ya he estado más de una vez, pero en Invierno!! no tiene mucho que ver, pero es impresionante observar la Galana desde sus pies, y el tremendo Circo con el cuchillar de Navajas a la derecha, y el Torreón, siguiente objetivo en frente.
El Gargantón
Empezamos la bajada hacia la Laguna Grande, me encanta este terreno de nuevo, destrepes y saltos de roca en roca. Me dirijo hacia el Refugio, un pequeño desvío y pocos metros de más para pasar por el control del Puente.
Este recorrido me lo conozco como la palma de mi mano, hasta barrerones es un paseo bien conocido. Pero antes de llegar me tomo mi tiempo para cambiarme calcetines, los pies están empapados de agua. Bebo de la fuente y subo los últimos 100m hasta el avituallamiento, el último, desde aquí a meta. Iba muy bien, me encontraba genial y con una motivación extraordinaria.
Vamos.
Ascenso a la base del Torreón, última subida. Allí el señor con la maquinita del chip nos pica a Jose y a mi en el mismo momento (después me dirían que falló ese control) y encaminamos la bajada, de nuevo despistados sin saber llegar al puerto de Candeleda, rodeos y rodeos, cada uno por un sitio, entre escobas haciendo un esfuerzo extra del que casi no te queda.
Empezamos la que sería la última bajada.
Y a 10 km empiezo a penar.
Si tuviera que echarle la culpa a algo, sería una uñita que me quité dos dias antes del dedo pequeño, y que me estaba haciendo ver las estrellas. Pero realmente estaría pagando el esfuerzo realizado anteriormente.
Se me hace realmente eterna la bajada hacia Candeleda. me caí varias veces, porque ya no sabía ni donde pisaba. Las manos y las piernas llenas de barro.
Empecé a tener sed, mucha sed, calor y humedad en el bosque, pero tenía que administrar bien el poco agua que me quedaba.
Ya empiezan algunos calambres.
Llega un bonito puente, donde dudo si bajarme a coger agua, pero el rio bajaba con demasiada fuerza. Poco después reconozco el paisaje donde hacía unas semanas habían grabado la rápida crecida del río. Me hace suponer que mucho no quedaba.
el resto de la bajada empieza a adelantarme gente, bastante, algunos me animan a seguir con ellos, pero apenas puedo correr dos minutos seguidos.
Me planto y pienso que ya llegará la hora de pisar la meta, que me lo debo tomar con calma.
Los últimos dos km sorprendentemente puedo correr de nuevo, y lo hago a cerca de 4'30" cosas de la emoción.
por fin llego al pueblo, y estoy desorientado, cuando pensaba que había que girar a la derecha era a la izquierda... Agotamiento.
Pero cuando veo el arco, sólopienso en mirar al cielo, señalar arriba y dedicartela a ti, estés donde estés, me animaste a conocer Gredos, a estrenar allí mis primeros crampones.
Y a Belén, que se adapta y organiza perfectamente a mis horarios de entrenos, graciar por el esfuerzo y el apoyo.
Y de mis niños y mi padre.
Esta va por todos.
VÍDEOS:
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FOTOS:



EL TRACK: 40º CLASIFICADO EN LA GENERAL