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domingo, 17 de marzo de 2019

RELATIVIDAD DEL TIEMPO


¿Qué son 10 km cuando, casi, cada día sales a correr esa distancia?
Últimamente estoy siendo más consciente de lo que cuesta hacer una distancia de 18-21 km simplemente porque me cuesta más.
Entreno menos. Supongo.

Relatvidad de la distancia.

La Media Maratón de Mérida son 21.097 metros. Poco más de 21 km con considerables rampas para ser una carrera de asfalto. Si, sin duda la más bonita que jamás haya corrido. Posiblemente muchos de vosotros penséis lo mismo.
Este año fue especial.
Apenas salía de casa a recoger a Jesús cuando ya me hormigueaba la barriga. Tenía la sensación de ir demasiado justo de tiempo.
-"Vaya, para una vez que viene a correr conmigo y le voy a llevar tarde a la salida" 
Recogeríamos después a Juanfran y nos acompañó un madrileño que sutilmente se acopló ante
s al coche. No lo conocíamos, pero si no le llevamos sí  que hubiera llegado tarde a la salida.
Sería la última carrera para mí en un tiempo.
Jamás podría imaginar lo emotiva que iba a ser este año.
La salida, pese a estar en primera línea (por haber llegado justos y evitar dar la vuelta a la cola) la hicimos tranquilos. Juanfran tenía tiempo en mente (y cumplió) nosotros también, pero no tan exigente, y lo mejoramos.
Pero eso no era importante.
El tiempo no lo era esta vez (casi nunca lo ha sido).
El tiempo es el mismo para todos.
Segundos...
Minutos...
Horas...
Días...
....
De eso hablamos la tarde antes.
Para todos el tiempo no es el mismo.
Relatividad del tiempo.
Ese fin de semana dudábamos si el tiempo iba rápido o lento. Habíamos hecho tantísimas cosas y lo aprovechamos tan bien, que no podíamos aclarar cuanto tiempo había pasado.
-"Illo, el tiempo es mú relativo"
Relatividad del tiempo.
Mis amigos extre-galaicos se encargaron de hacer más inolvidable este fin de semana. Íker, María y Miguel, habían hecho una emotiva pancarta de ámino con dos fotos mías que habrían buscado por este blog, posiblemente.  "Ánimo Javi. You Can" La pancarta la sostenía Miguel justo a salir del puente Romano. No pude evitar parar, abrazarle y fotografiarme.
Tampoco pude evitar emocioarme en la suave rampa que seguía.
-"Illo, no te vaya a poné a eschá lágrimas ahora"
Llevaba las gafas de sol.

Jesús ya andaba apruradillo en el 18, o lo fingía, para controlar que yo no me disparara de ritmo.
-"Vamos, ya no queda nada, una rampa y después hasta la calle Holguín todo bajada. Illo paaza?"
Traté de animarlo todo lo que pude en la última cuesta, a 200 m de la llegada.
Sabía que cerca estaban Belén, Héctor, Elsa y Pilar y Marina, María, Manué y Ana.
Justo después de cruzar el Arco de Trajano.
A la derecha.
Con el cencerro de los Piratas.
Nos abrazamos, nos cogimos de la mano, y como si fuera mi primera carrera, mi primera vez en correr 21 km o mi última, cruzamos la alfombra del final.
Después tardamos uunos minutos en volvernos a encontrar tods en la plaza.
De nuevo lágrimas de emoción.
Llegó María y Miguel.
Otra vez.
No podré olvidar ese día.
10 de Marzo.
¿Cuándo fue?
¿Cuánto queda para la siguiente?
Relatividad del tiempo.
Ya veremos.
Gracias amigos.
Gracias Belén y ánimo por lo que está por llegar.
Pronto acabará todo.
Relatividad del tiempo. 

“El tiempo es la imagen de la eternidad en movimiento.”
Platón (427-347 a.C.)

Es cierto, y lo se. No tengo que mlagastar tiempo con pensamientos negativos. Vosotros tampoco.

No puedo aplicarme el cuento.

Pero está siendo duro. Largo.

 


lunes, 4 de marzo de 2019

La Güina

La Güina, La Agüina... o como cada cuál prefiera llamarlo (aunque realmente es el Cordel de Mirandilla), es un camino que sale de Mérida dirección norte, paralelo a la vía de la Plata, ambos se unen en la Cañada Real Santa María de Araya, poco antes de llegar a la conocida Casa de Campo de Mérida.
Es un recorrido que suelo hacer con muchísima frecuencia, tanto, que casi conozco cada piedra. 
Con lluvia, sol, niebla.
De día o de noche.
He realizado ese trazado decenas de veces, lo suficiente para que cada vez que recorro su embarrado terreno, en la parte más alta, cerca del vértice geodésico,en el Cerro de Quiebravigas , los días de lluvia, pueda encontrarme con alguna sorpresa diferente.
Es un recorrido que suelen evitar los ciclistas los días de lluvia. 
En sus diferentes tramos, mezcla arcilla roja, jabre e incluso calzada empedrada. Si bajas a la antigua N-630, en uno de los desmontes podrás apreciar las diferentes capas de la calzada, posiblemente original.
La conducción subterránea de Rabo de Buey recoge agua de manantiales y aguas subterráneas,es otro de los atractivos de este recorrido, que únicamente visito cuando voy andando, y que me enseño mi padre hace muchos años.
Para mi, es uno de los recorridos de unos 10 km más bonitos que pueda realizar en Mérida.
Cuando pasé esta mañana, al volver, antes de llegar al pozo de las Arquitas, en el inicio del Cordel de Mirandilla, una cría de conejo, se asomaba tímidamente al borde del camino. Al ir acercándome, veía que no se apartaba, aunque parecía notar en el suelo las vibraciones de mi pisada al llegar hasta el.
Se mostraba impasivo, aunque al mismo tiempo, parecía querer llamar mi atención. 
Me extraño. 
Al acercarme, vi que  los ojos los tenía cegados, y su pelo, estaba algo mojado. 
No sabía qué hacer, así que traté de apartarlo del camino sin posarlo sobre la hierba que estaba empapada y seguí mi camino sin dejar de pensar si haría bien o mal. 


El pobre chiquillo creo que tratada de pedirme ayuda.
Nos despedimos.
Llegué, como siempre que llueve y decido ir por allí, con las zapatillas cargadas de zuecos de barro pegado a la suela. Los calcetines, a la altura del tobillo, marcados del roce del barro. y la parte interior de los gemelos también.
Toca sacudir con el suelo.
¿Qué habrá sido del conejo?




sábado, 9 de febrero de 2019

EL VALOR DE LA DISTANCIA

¿Cuánto vale la distancia? El valor de la distancia es relativo. Muy cambiante y con un valor diferente para cada uno de nosotros.
¿Cuánto es mucha distancia?
Claro, y estarás pensando de según como sea. No es lo mismo en un vehículo que hacerlo con tus propias piernas, está claro. Y aún así, podemos decidir si corriendo o caminando.
¿Es mayor el valor de la distancia corriendo que caminando?
En un reportage sobre Iñaki Ochoa, del que ya ha escrito anteriormente, te aclara que hay 14 ocomiles porque “una vez, un señor, no sé como se llama, decidió que un metro era esto -y mostraba esa magnitud aproximada con las manos- pero si hubiera decidido que era esto -entonces disminuía esa separación entre sus manos- entonces contaríamos con 40 ochomiles”.
La distancia es muy relativa, la midas en las unidades que la midas y con los múltiplos o submúltiplos que uses.
Cuando salí esta mañana a correr por el camino en dirección a la estación de Aljucén, apenas llevaba 600 m corriendo cuando empecé a “auto-animarme” pensando en la distancia que recorrería. Unos 7-9 km, ni si quiera tenía claro que llegara a la estación, que son unos diez kilómetro, ida y vuelta, desde el ferial. Entonces empecé a valorar lo que supone recorrer cada km, después de haber salido a correr solamente dos días en los últimos 8-9 días. Y es que veía cómo pasaban de rápido a medida que avanzaba.
Empecé a recordar cuando a, apenas unos 300 m de llegar a la cima del Mont-Blanc hace unos cuantos de años, empezó a pegar un fuerte viento que asomaba por encima de una arista que teníamos justo en frente. Nosotros estábamos resguardados detrás de ella, y percibíamos un poco su fuerza, pero nos imaginábamos cómo sería cuando llegáramos a es arista. Total que dudábamos si seguir o darnos la vuelta. A tan sólo 300m de llegar a la cima más alta de los Alpes. Imagínate a aquellos alpinistas que se dan la vuelta a tan sólo 50 metros de coronar un ochomil. Pero tanto a nosotros como a esos alpinistas esos pocos de metros, nos podrían llevar alguna hora bastante larga.
El récord del mundo en 400 metros lisos está en 43,03 segundos.
Pensar que a esa distancia nos tuviéramos que volver, después de haber pasado casi 20 días por Chamonix esperando una ventana de buen tiempo y aclimatando un poco, era un auténtico desastre.
A mi me dicen que correr 100 km es una locura. Yo no lo creo. Ni si quiera ahora.
Hoy 10 km pe parecían una locura, pero los hice. Y es que a medida que pasaban los minutos la distancia era cada vez menor. Ni la aumentaba la recorrida y disminuía la que quedaba por recorrer, incluso poco antes de llegar al punto donde me daría la vuelta.
Tampoco sabía que me esperaba al final de ese camino unas vistas similares a las del amanecer de una playa, que bien podía confundirse con el Rompido…

Al final recorrí 10 km, o 10,000 metros, o 46 minutos….



jueves, 31 de enero de 2019

"¿HAY SER FELIZ AUNQUE SÓLO SEA POR JODER?"

No sé si vísteis hace unos días el programa de El Hormiguero, creo que fue el Martes pasado, y Pablo Motos entrevistaba al doctor Pedro Cavadas. (http://www.clinicacavadas.es). Resultó bastante interesante, aunque lo pillé empezado. Pero me gustó (o quizás no tanto) una reflexión que hizo sobre el ser humano "El ser humano es cabrón por naturaleza", y que no comparto del todo. Curiosamente hoy he podido ver una imagen con una frase de Joaquín Sabina que decía "Hay que ser Feliz, aunque sólo sea por joder".
Al fin y al cabo vienen a decir casi lo mismo, porque hay que ser cabrón para que te joda que otro sea feliz...
Entre ambas situaciones, mantengo una conversación con un amigo, del egoísmo de las personas, y de nuevo esta mañana surge una conversación con otra compañera del trabajo sobre el mismo tema.
Somos tantas personas unas alrededor de otras, que lógicamente parece que deben surgir tdemasiadas diferencias. Pero claro, el problema viene cuando las diferencias que tengas con el de uno de tus lados, influya negativamente en el del otro lado.
Y claro, resulta que al final, el ser humano es un cabrón por naturaleza y le jode que otro sea feliz....

En fin, que tristeza....

A mi me alegra que seáis felices.

Después de pensar sobre esto, me he dado cuenta de que no comparto lo que dice el Doctor, al menos del todo. Pero no seré feliz para que le joda a nadie, si no por mi mismo y los que estos días estáis a mi lado, pese a no ser unos momentos fáciles.

Resumiendo que ni el Dr Cavadas ni Joaquin Sabina tienen ni puñetera idea, al menos sólo en estas afirmaciones.

Ni creo que el Dr Cavadas sea un cabrón por ser un ser humano, si no todo lo contrario.

Matterhorn 4478m acrílico por Elsa 2019
Cambiando de tema, como ya tengo fecha fijada, he empezado a hacer cosas que no solía hacer. Renunicar a tres carreras a las que estaba inscrito, del tirón. Bueno una de ellas, por lesión de tobillo, y las otras porque no es prudente, ni recomendable hacerlo. Así sólo me queda la Media Maratón de Mérida, que será, posiblemente la única carrera que realice en los cuatro próximos meses. Pero oiga que lo llevo genial (si querer joder a nadie por llevarlo con alegría).
Así que digo adiós, primero a las Millas Romanas (en versión 40k) y después a Trilhos dos Abutres, "chacho" camponato del munto de trail.... mira que me podía fastidiar, pero realmente no mucho.
Así que vamos buscando alternativas.
Ahí va la bici, y ahora que le he puesto unas   "tubeless" (esas que no se pinchan) creo que podré recorrer más de 30 km sin tener que cambiar la cámara, me he comprado hasta unas botellitas de CO2 para inflarlas. Casi profesional.
Y también, después de muchos años, retomo la escalada. Esto si me está costando, apenas puedo mantenerme 10 o 15 pasos en el bestial desplome del rocodromo, pero eso será cuestión de tiempo, supongo...

Al fin y al cabo se trata de tener objetivos, a corto o medio plazo, que te permitan hacer una u otra cosa, y especialmente motiva retomar actividades que hece años dejé atrás.
Hoy me siento más o menos contento por, casi, haber llegado al final de una sección de pasos previamente definidos por alguien, y casi, casi, hasta el final de la pared, pese al miedo que me daba estar tan alto y sin una cuerda que  me asegurara.

En fin, que es hora que vayamos disfrutando de lo que tenemos (yo el primero) que nunca sabemos hasta dónde llegaremos, ni cómo ni cuando. 

NOTA: Ya que nombré al Dr Cavadas al principio, os invito a ver el programa entero, merece la pena, o ver algo de su fundación (http://www.clinicacavadas.es). Que no nos importe ni los gigas del smartphone, ni si es iphone 8, 9, o 10.000. Si no que nos importe realmente seguir viviendo, en nuestro mundo, al menos, pero si puede ser, mirando hacia el de otros de vez en cuando.

"Cualquier actividad humanitaria es mejor que nada. Pero hay diferencias de matiz. Por fortuna la voluntad inespecífica de ayuda no es infrecuente. Conseguir darle forma y hacer algo útil de verdad es muy difícil. Las actividades espontáneas y voluntarias, y la cooperación lo es, se hacen para conseguir un beneficio (nadie hace algo espontáneamente en contra de su voluntad). Es este beneficio el que varía según la calidad personal, y hay tantos enfoques y razones por las que alguien se embarca en actividades de cooperación como personas lo hacen."

viernes, 18 de mayo de 2018

ULTRA TRAIL DE SAO MAMEDE - PORTALEGRE

I UTSM 2012
Lo normal es que a esta hora ( son las 20:40 del 18 de mayo) esté de camino a Portalegre, quizás a esta hora ya debiera haber llegado, e incluso haber recogido el dorsal. Me falla un poco la memoria en cuanto a las horas, quizás a esta hora debiéramos estar cenando. He cenado de todo antes de esta prueba. Pasta en las primera ediciones, espetos de ternera en algunas otras, e incluso cualquier guarrería que compraba en el supermercado cerca del Estadio dos Assentos, desde donde se hace la salida.
Lo normal es que un día como el de hoy, estuviera con algo de nervios. Recuerdo mucho más los de la I Edición, que encima, salía a las 4:00 de la mañana. No pegué ojo en el rato que intenté dormir dentro de mi Carnival, casi sin saber a qué me enfrentaba, y con algunos participantes pasando de vez en cuando a por sus dorsales. Después, la hora de salida cambió a las 0:00, mucho mejor.



II UTSM 2013
Retengo en mi memoria, imágenes que nunca olidaré. Recuerdo llegar en la primera edición a las Antenas, en Sao Mamede, había un control y avituallamiento, al que llegabas después de una tormenta, y con un viento tremendamente frío que te hacía bajar la temperatura del cuerpo en segundos. La ambulancia bajaba a muchos afectados, por hipotermia, supongo. Yo apenas paré 20 o 30 segundos, porque mi cuerpo tiritaba. Otros años la salida ha sido brutalmente calurosa, y en algunos tramos el polvo que desprendían las pisadas del ejército de corredores, casi no te permitía ver el camino.

Alegrete siempre ha sido especial. Entrar por esa calzada empedrada con sus luces en el suelo, y la inmensa recepción del PAC. Esa bajada a la plaza siempre me erizaba la piel de los brazos.
Nunca me asustaron los montruos que D. Quijote vería. Esos molinos que giraban con todas sus fuerzas en el principio de la madrugada, como queriendo amedrentarte.
III UTSM 2014
El Sever. No podría imaginarme el UTSM sin cruzar el Sever. Porque a parte de ser un río del que conozco muchos tramos, fue mi primera cita con ACP desde Portagem a Nuestra Sra daPenha, porque me motivaba una barbaridad encontrarme, año tras año, a Chisco. Porque ese verde sólo se ve allí.

Cuando estaba estudiando en Cáceres, solíamos ir a escalar a Puerto Roque, y antes de volver a casa, siempre tomábamos un café o Ucal quente después de comprar una hogaza en Marvao. Y es que la imagen más emotiva de estos 6 años la tengo cuando entraba por una de las cancelas de la muralla y vi a mi padre, Belén y los niños allí. Ese año estuve más de una hora con ellos descansando en el PAC.
Siempre pensé que todo estaba hecho desde Marvao, pese a quedar siempre lo que era más duro. El calor y el sol. La soledad de un desfile de corredores tan extendida en la que, a veces, costaba encontrarte con alguien. La dureza de la calzada de Nuestra Sra da Penha de Castelo de Vide. Cómo recuerdo ese Pingo Doce, donde hacíamos la compra semanal desde Valencia de Alcántara, y de paso unos pasteles de nata...
IV UTSM 2015
Desde allí el objetivo estaba en esa antena camuflada como si de un pino se tratara. Esa era la referencia. Desde allí al magnífico PAC del 90 aproximadamente (Convento da Provença) era poca cosa, salvo por la aridez del terreno, pero ahí ya podías decir que el UTSM estaba casi en tus manos, aunque allí he visto quedarse a mucha gente, pero yo siempre iba con la idea de que estaba conseguido, desde allí nada me iba a detener. Y ahí hay gran parte del éxito de esta prueba, era una dura guerra psicológica, contra tramos de asfalto y caminos secos, contra alguna rampa cortamente interminable, los 10 últimos kilómetros más duros, sobre todo en las ediciones de calor.

Pero de repente te encontrabas cruzando el paso peatonal bajo la carretera, desde el centro comercial hacia el Estadio dos Assentos, giro a la izquierda y una vuelta sin perder de vista ese arco con forma de suela de zapatilla de trail con hojas. Ese pasillo de macetas que te lleva directo al arco de llegada, que te hace finalista (no finisher, porque me gusta más finalista, como pusieron desde el 2015 en la medalla de corcho).

V UTSM 2016



Ahí acababa el UTSM y empezaba a soñar con el siguiente.

Todo este año he estado soñando con el séptimo. No por ser el séptimo. Sólo porque es UTSM, porque esta carrera o la sientes así o no te llama tanto la atención. Y quizás, si lees esto, no lo entiendas, porque quizás no hayas estado allí 6 años seguidos. Quizás no lo entiendas porque no valores ciertos aspectos de esta organización. Quizás no entiendas, ni si quiera, por qué repetía años tras año este prueba. Quizás, haya momentos que yo tampoco lo llegue a entender. Pero un año sin UTSM, para mi no es un año normal.
VI UTSM 2017
Fin.






sábado, 10 de marzo de 2018

Media Maratón de Mérida 2018. Reflexiva


Ya es habitual correr la Media Maratón de Mérica, y no sólo por ser en casa, si no por el gran ambiente que reúne el recorrido de estos 21 km por la ciudad en diferentes puntos, pero es cierto, en pocas ciudades en las que he corrido (también es cierto que hago pocas carreras de asfalto) hay un ambiente tan familiar.
En especial, la salida del puente romano nada más empezar, la salida del circo Romano, Calle Marquesa de Pinares, Parque del Acueducto de Los Milagros, Avd José Fernández Lópes, Puente Lusitaania,  Avda de Las Américas, De nuevo el Puente Romano, Salida del Teatro Romano, Plaza de España, Arco de Trajano... vamos que la gente, o corre mucho para estar en varios sitios a la vez, o es que toda la ciudad sale a animar a los corredores (Y si no que se lo digan a los del cencerro y bandera pirata!!).
Estas cosas hacen grande a una carrera, mucho más allá de la propia organización, que creo que siempre está a la altura.

Este año ha sido una carrera más reflexiva que otra cosa, en la que he podido disfrutar de cada metro que corría, en parte por el simple heho de poder correr y por otro lado por la cantidad de ánimos que he recibido durante el recorrido de tantísima gente, mucho más de lo que pudiera imaginar. Pero también por las distancias recorridas en los entranamientos realizados días antes ( los cuales no he realizado para preparar esta carrera, de hecho no me gusta decir entrenar, me gusta más salir a correr simplemente).

Fui sólo práctiamente desde el km 11, antes tuve la compañía de Sergio. Durante todo el recorrido, sin querer, mantenía una sonrisa, al menos dentro de mí, de emoción, de alegría. Porque recordaba los días atrás desde Trilhos dos Reis, mi última carrera. Y entonces empezaba a analizar los amigos que han estado a mi lado desde Mayo del 2017, pocos, por cierto. Los que me han demostrado que estaban ahí simplemente porque les apetece que echemos un rato juntos, sin esperar nada a cambio, sólamente por pasar uun buen entreno. Y es que a todos nos gusta saber de vez en cuando que estáis ahí a nuestro lado, que podemos contar con vosotros. A veces basta un simple mensaje de móvil, aunque estés lejos.
Me encanta correr (mucho más por el campo o montañas) pero me he dado cuenta en estos años, de que este "mundillo" tiene de todo, como todo. Egóístas y generosos, discretos y protagonistas, naturales y simuladores, todo tipo de personas, algunas necesarias y otras accesorias. Y lo bueno de esto es que tú eliges, porque nadie, es imprescindible.

Así que estos últimos meses me han ayudado, sobre todo a saber quienes están ahí al lado y por qué, lo que me ha alegrado mucho a aclarar mi perccepción de algunas personas, porque al principio me entristecía, incluso me decepcionaba (igual qe yo mismo a otros) pero hoy me alegra. Nunca es tarde para conocer la realidad.

En la carrera salí con Raúl y Gaviro con la idea de acompañar a Falcón con el globo de 1h45' que me parecía un buen ritmo. Me sorprende lo difícil que debe ser llevar y marcar uun ritmo en una carrera con la de Mérida y lo fácil que lo hacen algunos. Nos costó pillarle entre la cantidad de gente que había, pero en 3 km conseguimos alcanzarle. El ritmo era más o menos bueno y lo llevaba muy bien, y casi sin quererlo mantuve un ritmo un poco más ligero que mantenía bien y con el pulso relativamente bajo.

Ese ritmo lo conseguí mantener hasta el final, y acabar en 1h37', sin negar que algo cansado acabé.

El ambiente en la llegada era espectacular.

Más a tener en cuenta y culminar con mi reflexión, reunirte y encontrarte con los que en alguna ocasión fueron compañeros de carreras en algún lugar en esstos últimos 7 años, y que no olvidan, como yo, las distandias compartidas en alguna carrera o entreno. Desde Villanueva, Miajadas, Cáceres, Badajoz, Almendralejo, Plasencia...

Pues esto es correr también, pensar y conocer la verdadera  realidad, porque cuando corres, a parte de mirar y observar tu alrededor, también te da para meditar.
AAA

Relive 'Carrera a la hora del almuerzo'

AAA






http://www.mediamaratonmerida.com/


jueves, 25 de mayo de 2017

VI UTSM PORTALEGRE.

Hablar del Ultra Trail de Sao Mamede, podría resultarme algo monótono. Ya son seis años seguidos participando en esta prueba. Alguno, dice, que es demasiado aburrido, pero nada más lejos de la realidad. El UTSM no es, ni será jamás una carrera aburrida. entre otras cosas, porque, posiblemente, sea mi carrera. En la que pienso cada año. porque me gusta Portugal, porque me gusta Portalegre, por discurrir por una sierra, que no tiene demasiada altitud, pero es muy especial para mi.
Con Ico Bossa. Trail Barrancos. Totalista
Porque allí empezó todo.

Debo ser algo egocéntrico en esta ocasión, y poder presumir de ser de los pocos que cuenta cn seis ediciones consegutivas. De los pocos que ha podido comprobar por sexta vez, la impresionante evolución de una carrera como esta.

En cualquier caso, para mi resulta algo difícil expresar lo que siento por esa prueba.
Este año se presentaba complicada. Ya un par de días antes pude ver que la previsión metereológica nos iba avisando de que habría alguna dificultad extra. El calor.
Pero no sólo eso, un recorrido exigente, más duro que cualquier año anterior, propondría a todos los participantes a superar una prueba de dificultad, para mi fue, casi extrema.
Tan sólo en los 30 primeros km acumulabas un desnivel positivo de 2000m. Por lo que te podías ir imaginano que no sería nada fácil llegar a la meta.
Andrés. Otro duro de roer
La salida fue algo estresante, iba con Andrés (de Mérida)  y Julio (de Higuera la Real) los primeros km de la carrera. Poco a poco ibas cogiendo algo de desnivel para llegar al pueblo, y después un sube y baja hasta Alegrete, alrededor del km 20, donde empezaría el festín de rampas hasta el km 33 donde coronabas el Alto de Sao Mamede. Hasta ahí +2000m. Fui con Julio todo el rato, y Andrés había disminuído el ritmo. Una vez arríba, me dejé caer, literalmente, hasta Sao Juliao. Las sensaciones iban mejorando cada vez más. Una sección de bajada, nueva y realmente espectacular, con unos pasos y parajes, que al menos no recuerdo haber visto antes. Claro, siempre antes había pasado de noche, y en esta ocasión llevaba casi dos horas de retraso sobre los tiempos de cualquiera de las ediciones previas. Dos horas!!!
Exhasusto en Castelo de Vide. km 70
No me cuadraba mucho haber tardado tanto, no eran los tiempos previstos, ni siquiera próximos a los que me había imaginado días antes. Dos horas suponía que llegaría a meta alrededor de 3 h más que años anteriores. El rimo medio rondaba los 8:35 el km. demasiado lento, pero la realidad es que tampoco podría haberlo hecho más rápido, sabiendo lo que quedaba.
Foto de Ismael, allá por el km50


Saliendo de Sao Juliao, guardo el frontal, ya se veía perfectamente, y me sorprendía un brutal cortafuegos que miraba con cierto enfado, hacia mi derecha, no creo que subamos por ahí, me repetía una y otra vez. Pero si. Tramos que deberían rondar el 30% de pendiente. Os hablo del km 40 aproximadamente.
Después quedaría una bajada hasta Puerto da Espada, con alguna rampa liviana hasta el PAC 5, donde no quise estar mucho tiempo porque las sesnaciones eran espectaculares, de hecho consegui bajar a un promedio de 8:20 el km, que me animaba bastante. Desde allí directo a Marvao, previo paso y pose con un gran corredor/fotógrafo Ismael con su sudadera de Lobo del ACP.
Llevaba bastante tiempo sólo, casi desde Sao Mamede, adelantando de vez en cuando a algún corredor, con muy buen ritmo y con unas ganas tremendas de seguir.
En Marvao, km 60, me comentan que los primeros corredores llevan más de una hora de retraso sobre los tiempos del año pasado, pero yo, incluso había recuperado tiempo, y llegaba a Marvao en condiciones de hacer el mismo que el año pasado, alrededor de las 14h30'. Allí me cambié de ropa, algo más fresco que las mallas compresivas, ropa seca, y crema en las piernas. Salí casi sin parar, a las 9 estaba bajando por la calzada a un buen ritmo. Llegada a Castelo de Vide, con fuerzas, subía rápido, corría bien en llano, y bajaba con ganas de correr. Lástima haberme despistado en el pueblo y haber tenido que recuperar.
Parada, quizás excesiva, pero quizás necesaria.
Allí estuve con Lina, su marido y Daniel que han estado tantas veces en el UTSM como yo. Gran noticia de saber que Daniel pertenece a un gran equipo ciclista, es un crack.
En Castelo de Vide me hidraté bien, a penas comí, quizás se me olvidara o no tuviera demasiadas ganas. En cualquier caso, a partir de ahí empezaron los problemas.
Aquí con un gran ciclista, Daniel Faus
Hoy, que es Jueves, y veo las cosas de otra manera, seis días después, lo que escribo a continuación posiblemente sea describir un gran error.
Bajando del pueblo empecé a notar que el corazón se aceleraba más de la cuenta, pero no le di mayor importancia. el caso es que casi en ningún momento, bajaba su ritmo.  Pensaba que sería el calor, así que empecé a caminar. Únicamente a caminar. Y mojarme con agua. Algún momento lograba correr despacio, pero notaba que algo iba mal. Tenía muchísimo calor, y no quería más que mojarme y beber algo fresco.
En ningún momento pasó por mi mente eso de retirarme, este fue el error. Si no que constantemente me repetía a mi mismo "vamos Javi, 1km más y paramos un rato" o dos... y así fui avanzando, y poco a poco la gente me iba pasando, también.
Pero aguantaba y aguantaba.
En el convento da Provença, triste por no repetir la misma imagen de los cinco años anteriores, y triste por saber lo que estaba sufriendo, no me quedó otra que meterme directamente en la piscina. Con ropa. Estar unos minutos allí bajando la temperatura del cuerpo, fue algo sensato. No tanto lo fue renuncias a asistencia médica. Pero los tercos somos así, no queremos a nadie que nos de motivos para la retirada.
Otro error.
Seguir en la carrera, lo fue. Quedaban 10km.
Pero seguí.
Y llegué.
Y acabé por sexta vez consecutiva este UTSM.
Y me emocioné. como siempre.
Aún así me faltaba algo.
Aún así, mi corazón seguía quejándose.
Esperé a Julio. Me regaló la pulsera del Trail La sonrisa de Rafa y nos despedimos.
Y esperé a Andrés.
Y emprendimos el viaje de vuelta.

Esa cara... lo dice todo.... más de 15h!!
Después del viaje de vuelta empezaría una nueva aventura.
Y es que después de tres días ocn el corazón más rápido de la cuenta, y con un funcionamiento ciertamente extraño, decido asistir el Lunes  a una consulta médica, para ver qué ocurre.
Enseguida me manda a urgencias, y en urgencias deciden mantenerme ingresado tres días, por una arritmia que no parece demasiado normal.
Así que ahora, parece que las cosas no las veo tan normal. O quizás fuera que antes veía las cosas "no normal".
Demasiado tarde en asistir a esa revisión, y ahora a esperar unos días a que se corrija, y por supuesto, a replantearse ciertas cosas.


32º Clasificado de la General
7º Clasificado Cat. M40
Distancia: 103.6 km
RitmoMedio: 8:55min/km
Calorías: 7658C
Ganancia de Altura: 4369m

GALERÍA

UTSM 2017


EL RECORRIDO


EDICIONES ANTERIORES



LA CARRERA
Ya sabéis todos que hablar de UTSM es hablar de evolución, de organización, de espectáculo y de buen ambiente. Empezando por esto, todo aquel amante de verdad de la larga distancia, se quedaría enamorado de esta prueba. Es posible que no por el recorrido, pero únicamente por el trato que reciben los participantes, bien merece la pena repetir.
Este año en especial, he notado muchas mejorías en muchos sentidos.
Cuando vi que se suspendia esta sexta edición, y después se retomaba, sinceramente pensaba que este ño sería algo más flojo, pero nada de eso.
El recorrido en esta ocasión, al menos para mi, ha sido el mejor de todos, un recorrido espectacular, de gran dureza y muy exigente. No sólo acumula más de 4000 m de desnivel positivo, si no de la manera en cómo lo hace. Es un constante sube y baja de rambpas tremendamente exigentes, en la qeu conservar fuerzas para la última bajada es fundamental.
Tan sólo en los primero 30km llevas acumulado 2000m, lo que te hace pensar, a partir de las Antenas que la carrera se presenta dura.
El tramo nocturno, preferirías hacerlo de día, para disfrutar de las vistas, pero seguro que lo mejor es, sin duda, no dejar esta sección para el final y ahorrar hacerlo con el calor.
Otras cosas que sólo en esta carrera puedes vivir, es el amanecer en la sierra con la impresionante vista al fondo de Marvao.
Hay cosas que sólo se repiten aquí.
Perfecta organización, de verdad, es que no falta detalle, perfectos los avituallamientos, en cantidad, calidad, en personal, en amabilidad... increíble.
La señalización, es sin duda una de las claves de esta carrera. Perfecta. Si quieres organizar una carrera (sobre todo nocturna) y deseas aprender a marcar bien, anímate a realizar este recorrido. A veces pensarás que es una verdadera obra de ingeniería. Si no preguntad a Vitor Cordeiro, cómo quedó el tramo que le adjudicaron, por ese bosque, un sendero perfectamente guiado con sus bordillos naturales. Una pasada que sólo sudede aquí.
En fin, espectaculares  103 km  con +4369m.

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jueves, 3 de noviembre de 2016

VALENTRAIL 2016



Ir a Valencia de Alcántara, es ir, para algo especial. Me rondaba la idea desde hace tiempo, pero después de haber acabado el ULTRAIL LA COVATILLA, hacía dos semanas, prácticamente tenía descartada mi participación en VALENTRAIL 2016.
En cualquier caso, pasados dos días del ULTRAIL comencé a rodar poco a poco, otros dos días de descanso y de nuevo a la carga.
Así poco a poco me fui encontrando cada vez mejor, y salía a entrenar con buenas sensaciones, lo que cada vez me convencía de que podría ir. En cualquier caso, parece que le perdí algo el respeto a estas carreras, porque no eran 15 o 20 km, serían 48!!
La semana previa ya casi tenía claro que no iría, incluso el sábado antes de la carrera me fui a correr un rato por Cornalvo, haciendo alguna cuesta flojita. Después nos marcharíamos a Cácaeres a disfrutar de la música y el ambiente del Irish Fleadh de Cáceres con unos amigos, para acabar con cenita de aniversario, por lo que estaba claro que las opciones se agotaban.
en cualquier caso, a las 4 de la mañana me desperté (las 5 con el cambio de hora) y ya casi no paraba de darle vueltas a la cabeza. "voy o no voy..." esto me lo repetiría varias veces, y cansado de dar vueltas en la cama, me levanté, preparé un bocadillo de pollo empanado y hacia Valencia de Alcántara.
Ya empezaba a sentir los nervios de volver a esta localidad rayana. Nada más llegar me encuentro el coche de Gescoven (por allí andaría Ismael) y a Manolo con un grupo de voluntarios que se dirigían a sus posiciones. Uno de ellos preguntaba que dónde descargaba las cajas de patatera que llevaba en el coche... casi le digo que las pase al mio, si quiere.
Café y directo al autobús que nos transportaba a la frontera. Allí donde tantas veces había ido a pasear por la sierra, de país a país, en busca, entonces de bloques y paredes donde escalar.
Es un lugar increíble este donde se empezaron a entregar dorsales. Mucha gente conocida allí, Aitor, Chema, Joao Carlos, Joao Farinha, MªVitorina.... españoles y portugueses encontrándose en eventos deportivos. ¿Por qué será que tantos españoles, sobre todo extremeños nos desplazamos a las carreras lusas?

Con un poc de retraso se da la salida, con unos 5km en ascenso por tierras portuguesas, la temperatura era ideal, al coronar este primer rampón empezaba una larga bajada. Empecé a adelantar a algunos corredores y distanciarme de otros tantos que iba acompañando estos kilómetros. Llegas al Albergue y el restaurante de Javi, donde, cuando era más joven e iba a escalar, tomábamos el cafetillo y nos daba permiso para aparcar. Desde aquí empezaba un tramo precioso, en subida por unos senderos empedrados coincidentes con la ruta Transfronteriza realmente espectaculares, entre castaños y castañas caídas al suelo. Te transportaba a otra época y coincidía con sombra y un agradable fresco que te invitaba a correr disfrutando realmente de este deporte, porque a medida que avanzabas disfrutabas tanto que olvidabas lo que te quedaba delante  y sólo quería estar ahí, en silencio disfrutando de una extrema y agradable soledad.
Y entonces llegabas al Pino, allí caras conocidas, no recuerdo su nombre, pero si recuerdo perfectamente que me lo encontraba cada día que iba a comprar el pan a Panpi. Me emocionó.
Poco después y tras recorrer un terreno relativamente cómodo, con alguna subida tranquila, tocaba pasar por Jola, allí habría otro avituallamiento, a penas había parado antes de el. el calor ya apretaba y decidí quitarme la camiseta térmica, que muy amablemente me recogió Filomena Cordeiro para llevármela a meta. Un señor muy amable te explicaba que ahora no ibas a correr tanto, que ahora nos esperaba una dura subida. Sería alrededor del 18 cuando la fiesta empezaría con una durísima subida, onde conseguí alcanzar y pasar a tres corredores más. Había estado corriendo prácticamente sólo hasta entonces. Cuando les paso, más adelante otro duro cortafuegos y veo a lo lejos a otro más, y a por él que me voy, alcanzándole al llegar a la torre de vigilancia sobre el 26.
Allí, a lo lejos empiezo a escuchar de nuevo a Rubén, Javi y Juan Carlos dándome ánimos y fuerzas (y sería la segunda o tercera vez que les veía, parece que me venían siguiendo). Ruben me dice que queda lo peor, pero iba animado y le contesté que muy malo no debe ser lo que queda cuando apenas quedan 18 km para meta y no más de 1200m positivos... "si ahora viene bajar y subir el acero"...
El acero deben llamar a un cortafuegos durísimo, donde solía entrenar yo, mucho antes de correr, cuando me preparaba para mi primer viaje al MontBlanc . Cuando empiezo la subida, a lo lejos ya eía siluetas de personas que te servían de referencia de lo que te quedaba. Pero a medida que me iba acercando a ellos, de nuevo oía gritar mi nombre. Fue increíble. empecé a subir casi llorando de la emoción, con la piel de gallina cuando veía que ahí seguían ellos, apretando y dando fuerzas. Parecía como un chute de geles. Entonce me tomé un tiempo para recordar con ellos, entre otras cosas, algo que aprendí allí: "Las copias a dos bolis" (cuando a un alumno le mandabas hacer algunas copias, había uno, que empezó a hacerlas con dos bolígrafos al mismo tiempo, dos líneas, reduciendo así es número de copias. Claro, entonces no sabías si castigarle con el doble o premiarle por el ingenio.). Buenas risas...
Desde allí empezaría la bajada hacia la Gasolinera de la frontera, cruzando por unos pasos inferiores de la N-521 y después afrontar la última cuesta durilla, pero corta. Entonces una nueva sorpresa. Mi jefe de Departamento Chisco. Aquello fue la bomba!!!
Este tramo lo conocía bien poque por allí también había pateado mucho bscando vías de escaladas, allá por el 2008 (mi antigo blog).
Ya sólo quedaba atravesar las Casiñas y dirigirte a la fábrica de agua, para llegar en poco al Molino de la Negra (bueno, cerquita) allí donde Héctor casi aprendió a caminar. Uno de los lugares, al menos para mí, más misteriosos y bonitos de la zona, atravesando el regato de la Miera. un espectáculo.
Poco quedaría ya de esta precios aventura, sólo dirigirte hacia Valencia de Alcántara para disfrutar de una llegada, pasando antes, por mi antiguo centro de trabajo (IES Loustau-Valverde) que tantas cosas buenas me aportó y tanta gente me permitió conocer, compañeros y alumnos, con los que aún tengo el placer de mantener contacto.

Nada más pasar el arco de meta, lo último que me quedaba, era felicitar a Ismael y Manolo, por este excelente trabajo, y a todo los miembros de su equipo, amigos y voluntarios que se desplegaron por todo el recorrido.

De verdad, felicidades a todos.
Manolo Lapa e Ismael López

LA CARRERA

VALENTRAIL 2016 cuenta con un espectacular recorrido con todo tipo de terrenos, que la hace apta para todos los gustos, senderos, pistas, tramos técnicos de roca y piedra, cortafuegos, y los características trochas de marca Trilhos portugueses que lleva su duro trabajo previo de desbroce. Un recorrido que ha mejorado muchísimo respecto a la primera edición de VALENTRAIL 2015.
Recuerdo a UTSM
Salida desde la abandonada frontera te transporta a otra época.
Trilhos portugueses y españoles se unen sin esa frontera para ofrecernos lo mejor de Sierra Fría.
Es un recorrido muy trabajado, no sólo en cuanto al diseño, que le habrá hecho a sus organizadores, recorrer muchos kilómetros en busca de los pasos más espectaculares, si no en cuanto a preparación de algunos de sus tramos intransitables.
Recorre caminos y sendas históricos, como la ruta transfronteriza y otros pasos de contrabando entre España y Portugal.
La época es ideal, aunque no fue normal el calor que hizo para estás casi en Noviembre.
Avituallamientos entre 5 y 7 kilómetros de buena calidad y fuentes y arroyos en la segunda mitad de la carrera te permiten refrescarte con agua limpia y fría. La calidad y contenido de los avituallamientos buena, quizás a alguno le hubiera hecho falta algo más en cuanto a sólidos, pero en general bien.

Una carrera, sin duda, para marcar en el calendario.

Por otro lado, el amplio abanico de posibilidades De hacer turismo post-carrera, es un punto a favor para aquellos que no conozcáis la zona. Valencia de Alcántara, Dólmenes (Rutas de dólmenes), el corcho, el castaño, bellas localidades y pedanías, Marvao, Castelo de Vide o Portalegre...
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EL RECORRIDO

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ORGANIZA

domingo, 23 de octubre de 2016

ULTRAIL LA COVATILLA 2016

Sierra de Béjar, uno de los lugares que tantas y tantas veces he visitado para caminar o escalar, en roca o en hielo.  A la que a tantos amigos que he llevado, para conocer e iniciarse en la montaña. Incluso recuerdo cuando llevé a mi perro Ginko, un Braco Alemán, que tuve que bajar desde el Calvitero al Travieso en brazos, dentro de mi abrigo, porque el pobre tiritaba.
Tantas cosas buenas me ha aportado esta sierra, que no podía dejar pasar la oportunidad de participar en su primer Ultra Trail.
Una carrera diseñada por Miguel Heras, un tipo sencillo, algo serio quizás, o cuanto menos tímido, al menos eso me pareció cuando recorrimos un tramo de la Ruta de la Plara en el Reto de Gonzalo de la Granja.
Este mes de octubre no es bueno para mi, ya desde hace más de 20 años, que estos mediados de mes, me recuerdan cómo se empezaba a desmoronar parte de mi vida, aunque poco a poco la hemos ido reconstruyendo con el apoyo de Belén. Pero resulta inevitable recordar que fueron días tristes. Y que esos días tristes han durado años. En parte por eso, grandes retos que me mantengan concentrado en otras cosas, en cierto modo me ayudan, aunque en esta ocasión, casi que me metían más presión, y es que no iba nada motivado, quizás por sentirme algo débil física y mentalmente.
El Ultrail La Covatilla partía las 7 de la mañana del parque de Béjar, allí donde nos dejaba el autobús cuando subía a la sierra desde Béjar, a veces a dedo, a veces a pie, tramos por carretera, tramos por sendas.
En esta ocasión, subiría a pie, y mucho más rápido de lo que jamás lo hubiera hecho con veinte años, y además, por un recorrido bastante más largo. 
Empezaba de noche, por lo que teníamos que tirar de frontal, y subías directamente hasta la Estación de esquí de la Covatilla, la pasabas y del tirón hasta la cuerda del Calvitero, o sea para calentar, unos 14 km con 1300m de desnivel positivo. No estaba mal, pero era para pensar que lo tenías que tomar con tranquilidad.  Dos avituallamientos antes de llegar a la cota mas alta de esta sección, en el primero decidí no parar, no me hacía falta, en el segundo, casi que no se podía del intenso frío.

Dividí la carrera en varios tramos, la planifiqué, cosa que nunca había hecho antes (iba bastante "cagado"), y los tiempos hasta aquí no se cumplían ni se acercaban, ya que iba mucho más lento de lo esperado, tanto como 1`30" el km más lento... no se en qué estaría pensando en casa cuando me marcaba estos tiempos...
Hacía un frío que apenas te permitía hablar o beber en el avituallamiento de la Estación. Veníamos de atravesar un bosque con mucha humedad y la ropa estaba calada, era inevitable, al menos para mi, tirar de chaqueta y guantes. También el viento pegaba fuerte arriba, y de cara, pero las vistas que tenía allí te hacía la carrera no sólo más llevadera, si no, incluso mucho más fácil. Aquello lo conocía, había subido allí muchas veces. Ver el remonte abandonado de Candelario me animaba mucho más. Ese remonte es la referencia para bajar al travieso cuando la niebla te sorprende y ciega el camino de vuelta. Allí, justo, allí, por donde estaba pasando, dormí la primera vez ue subí en invierno, tendría unos 19 años. Salimos tan tarde de Mérida, que la subida la hicimos e noche, cosas de chiquillos, y allí, sobre una inmensa bola de nieve, plantamos la tienda. A veces me recuerda como si estuviéramos acampados en el planeta de la portada del Principito.

Desde allí directos hasta la laguna de Solana, previo paso por la del Trampal, con algunas secciones algo complicadas y un paso que no te permitía descuido, si no querías acabad dándote un buen remojón en el charco.
Una vaca muerta en el camino nos avisaba de que lo que quedaba no iba a ser sencillo, y es que lo que quedaba era subir todo Arroyomalillo, desde la central.
También había hecho esta subida, varias veces en invierno, todo nevado y una tramo, este verano. Ya sabía a lo que me enfrentaba, y en este tramo se unió a la subida José y Manu (Jerteño y Montijano). La subida se hacía más llevadera, aunque Manu se empeñara en que lo que quedaba era lo que se veía, y nosotros le advertíamos, que no... aún, después de ese alto, venía otro, y después otro. Es una subida que parece no acabarse... aunque solo se hace interminable si no miras atrás y valoras lo que estás remontando, la de obstáculos que vas superando. Mirar atrás y ver cómo la Laguna de Solana se aleja y cada vez se hunde más a tus pies, era como sentirte cada vez más grande, más fuerte, más poderoso. Vencedor absoluto del que, quizás, fuera la sección más dura de esta carrera.

Va quedando abajo y pequeña, como ella misma te tuviera miedo de lo que vayas alejando. Parece que no quisiera quedarse allí, sola. Y eso te hace sentirte cada vez más fuerte.  Y es que en estos 10 km te subes más de 1000 metros, por unos pasos realmente técnicos y duros, por algunas trepadas, que cerca del III grado de escalada (quizás IV-), podrían estar, y eso, con los casi 30 km que llevas en las piernas, se llega a notar.

Pero al final ves que a penas te quedan unos metros para llegar arriba, y ves tan cerca el Torreón que te vienes muy arriba, ya pasó lo duro... ya si se acaba Manu, aquí hemos terminado. Es un espectáculo ver Hoyamoros desde aquí arriba, y el valle del Jerte, casi todo entero, a tus pies. Eres el amo, el........

Pero llega el Paso el Diablo antes de coronar. una complicada bajada en las condiciones en las que vas. A mi es un paso que casi siempre se me atraganta, bueno, al menos cuando lo bajo con los crampones puestos... esta vez, no se si iba emocionado, pero la bajé muy cómodo. Algo menos Manu y José. Cuando me quise dar cuenta estaban un poco más atrás, pero seguro que me cogían pronto.

A partir de allí, tocaba bajar, y bajar y bajar, una interminable bajada hasta Hervás, espectacular la bajada hasta Hoyamoros, y precioso correr por los prados de este circo por donde tantas veces había subido en invierno.
Ya iba sólo, completamente sólo. Miraba atrás y no veía a nadie, pero es que tampoco conseguía tener una referencia delante. Entonces vi a un voluntario y bromeando le dije que era el primero, que animase, pero el tipo, algo serio, y con pocas ganas de broma, me soltó -"pues llevas 60 o 70 delante, quizás más"- lo que a mi no me afectó lo más mínimo, al fin y al cabo estaba bastante bien... dentro de los 100  primeros como antes había bromeado con Javi, David y José en nuestro gran hotel cinco estrellas...
Y es que nos habíamos hospedado en un hotelillo...hostal, para ser exactos, que bueno, para lo que valía, no estaba mal del todo, si no fuera porque a mi se me undió la bombilla de la lámpara y tuve que usar el único enchufe que había para encender otra lámpara de mesilla, y con un ladrón poder cargar el móvil y el reloj... Julio (Villanueva) también se quedó allí, según me contó cuando le alcancé en Candelario -"Si, me he quedado en un hostal, algo cutrecillo en Béjar"- Acerté al decirle el nombre... era el mismo que el mío.

A lo que iba, que se ve que al decirme el amigo que iban 70 tipos delante de mi, me dije que me lo tomaría con calma, total, ya no iba a ganar la carrera...
Algo más feo era el recorrido desde el Avituallamiento después de Hoyamoros (donde solemos dejar el coche cuando subimos a hacer alguna invernal) hasta Hervás. La bajada por la calzada de piedra hasta el espectacular barrio judío, se me hizo interminable, con innumerables torceduras, tropiezos y alguna caída leve. Deseando terminar.

Pero llegar a Hervás era síntoma de que se podía acabar la carrera, era decir que sólo te quedan unos 30 km, y según el perfil, parecía estar terminado. Lo malo, que ya hacía bastante calor, que las piernas las llevaba con calambres desde que iba cruzando Hoyamoros, allí por el km33, y es que se empezaba a notar la falta de entreno de las tras semanas previas con un cúmulo de circunstancias que me impidieron, al menos, adquirir la confianza que este tipo de carreras requiere.

En Hervás llegué bastante motivado, sobre todo porque me iba a cambiar de zapatillas, y es que me volvía loco por calzarme unas zapas más blanditas para lo que me quedaba.

Cambiándome sentí un golpe en la espalda y allí estaba Andrés. -"Acho me retiro, que es que me duele la barriga, tengo una pelota..."-  "Nada de eso, vamos a seguir hasta el siguiente, que puedes acabarla, aguanta un poco que puedes"
Me hizo caso, se animó, esperé un rato a que se preparara y empezamos el camino juntos, pero creo que algo más que, sólo la barriga, le estaba jugando una mala pasada.
Era el km 53, quedaban unos 30km aún, no demasiado duros si empiezas la carrera ahí, pero si algo terroríficos si llevas 50 con más de 3000 metros de subida.
Yo me obsesionaba un poco con llegar a Peña Negra de día, a Andrés lo veía cada vez más atrás, hasta que dejé de verlo definitivamente.

Me uní a un "asturianu" bastante majo y empezamos a tirar el uno del otro. Los dos íbamos algo cargados, pero parece que ninguno se atrevía a expresarlo. Hablamos de la Travessera, laTravesserina y del Desafío Somiedo. De que su chica había estado haciendo el Maratón y que se quedaba algún día más de vacaciones entre Béjar y su camino de vuelta a Gijón. No solía usar el teléfono, así que no sabía si habría acabado, o no, ni cómo. Le decía que me volvería esa misma noche, en cuanto acabara la carrera. Cenamos casi juntos, en mesas diferentes y seguimos comentando algo de la carrera.

También me uní a un chaval de Coria (Sevilla) la madre que lo echó, se descojonaba de todo, de cualquier cosa que comentáramos el grupeto que íbamos, se partía de la risa. Creo que habría tomado uno de esos desayunos de los que Santiago Segura le ofrecía al abuelo.

Pasando Baños de Montemayor, empecé a dejarlos de ver, luego les volví a alcanzar en la antigua vía del tren. Bien merece un paseo, eso sí, algo incómodo, pero el otoño hace del Ambroz un Valle Mágico...

Definitivamente, antes del Puerto de Béjar se separan todos de mí, había parado a mear, cargar el teléfono, que se me había fastidiado la batería y ya no conseguí alcanzarles, aunque  casi llegando a Peña Negra los tenía a tiro, pero de nuevo tuve que parar a sacar el frontal y el buff.

Si, se me hizo de noche, a unos 400 m de coronar Peña Negra, último avituallamiento. Como ves, no conseguí mi obsesión de llegar de día... pero tampoco estuvo mal mirar atrás el valle del Ambroz lleno de luces, y ve lo alto que volvías a llegar, y es que fueron km con 700 m de subida.

Ya sólo quedaba bajar, llegar a meta y listo, habría acabado otra batalla. Me habría dado cuenta de muchas cosas que puedes conseguir, había sido un ejemplo de autosuperación.
Comencé a bajar tranquilo, sin prisas, veía que estaría en torno a 14 h, no estaba tan mal, incluso antes me habían confirmado que sólo unos 30 habían pasado delante de mi (lo que me hizo pensar que no iba tan mal, aún dentro de los 100 ). Pista y algún sendero, algo resbaladizo algún tramo, y es que caí de una manera tan tonta que me hizo darme cuenta de que si iba regular... y es que me resbalé, y caí de rodillas, y soy perfectamente consciente de que dejé caer el resto de mi cuerpo de bruces contra el suero, sin tan si quiera, poner las manos para evitar morder el suelo. Entonces, decidí quedarme quieto, por miedo a sufrir calambres que me impidieran levantarme. No se veía nada, noche cerrada entre árboles, sendero blando, por lo que pude comprobar, olor a tierra mojada, por suerte no la llegué a saborear. Entonces, cuando paso un tiempo, comprobé que no me estaban dando esos temidos calambres, y me incorporé lo más rápido posible y seguí, antes de que alguna parte de mis piernas se bloqueara.

Ya algo despistado, me perdí al llegar a una carretera. Un chico me dijo -"gira ahí que hay un sendero que va a Béjar"- Pero yo ya no veía ni sendero ni curva... bajé, volví a subir, volví a bajar y otra vez arriba, empecé a dar voces, como si fuera una peli de miedo o el inicio de un concierto de Los Suaves "¿Hay alguien ahí? ¿He dicho, Hay alguien ahí? ¿Para ir a Béjar? ¿Holaaaaaa? 
Pero nada, así que decidí bajar por la carretera, cuando de repente me encuentro dos balizas...5 minutos perdidos por la breve explicación del viandante... haber detallado que tendría que bajar unos 100m...

Pero ya estaba llegando, un susto más con el flash de un fotógrafo y llegar a la antigua N-630, cruzarla y empezar a emocionarme, como casi siempre que acabo este tipo de carreras. Recibir los ánimos de la gente, y en especial de Juanfran, Javi (Pla) y resto del equipo Pirata. Buagg un subidón. 

Mirar al cielo y decirte, "lo volví a conseguir".

LA CARRERA
Sólo aquellos que conocen la sierra, podrían imaginar un recorrido así. Pero pocos se deciden a hacer todos estos tramos del tirón, así "sin anestesia ni ná", quizás sólo uno, se aventuraría a meterse del tirón estos 82 km para ver qué tal es el recorrido. Ese es Miguel Heras, supongo. Tampoco es que se haya dado mucho bombo este personaje como organizador de la carrera, si, aparece en los medios, como imagen, y como organizador, pero lo cierto es que, a priori, parece muy humilde.
Béjar, una localidad que abandonó su industria textil, y que ahora, parece que la conocemos por su ´polémica estación de esquí.
El recorrido surca tramos bastante montañeros, muy técnicos y en los que tienes que tener bastante coco, para no bloquearte demasiado en ellos.
Algunos pasos de bajada a la Laguna del Trampal, y varios en la subida por Arroyomalillo, te exigen un máximo de concentración si no quieres sufrir un buen susto.
Se eliminó la subida por la canal de los Hermanitos, no dudo que en la próxima edición se ascienda, aunque si que es para pensárselo. Sólo la había subido llena de nieve, hasta este verano, y me resultó bastante peligrosa, sobre todo por la de piedras que caerían.
El prado del circo de Hoyamoros es sencillamente espectacular, no tenéis más que ver las fotos.
La organización, es perfecta, o casi perfecta, algunos errores en la ubicación de avituallamientos, al menos hubo dos que no encontré desde el Torreón a la Garganta. Pero los que había estaban perfectos, la gente, una pasada de amable, sonriente, y agradable, pese al frío, el viento o incluso el calor. De lo mejor que he visto en tierras españolas.
Buen ambiente de público, voluntariado en sitios que ni te los imaginas, joder comparas con otras carreras de 40-50 km en los que te pasas 10 que no ves a nadie y con un acceso infinitamente mejor. Esto te transmite seguridad. En las partes más complicadas, no pasabas más de 2 km sin ver un voluntario, y sobre todo, en los pasos difíciles, siempre alguien dándote indicaciones.
Eché de menos alguna banderola en la parte Extremeña... si de esas que tan chulas de la organización, vamos un detalle sin importancia.
Si que cambiaría algunos tramos, que coinciden con las oras del día, o de la carrera que pasé más calor... normal ;-)

Sinceramente, creo que repetiré.
TAMBIÉN DIO PARA:
Pensar, mucho pensar y sacar conclusiones. aquí os dejo el enlace del anterior post sobre ultras.
Carreras de Ultradistancia, La Cabeza.

CLASIFICACIÓN
https://sportmaniacs.com/es/races/i-ultratrail-la-covatilla-2016/57fb572b-0c34-428b-9e45-22d1ac1f1aa9/results/official

GALERÍA


EL RECORRIDO


WEB DE LA CARRERA


http://ultrail-lacovatilla.es/