domingo, 23 de octubre de 2016

ULTRAIL LA COVATILLA 2016

Sierra de Béjar, uno de los lugares que tantas y tantas veces he visitado para caminar o escalar, en roca o en hielo.  A la que a tantos amigos que he llevado, para conocer e iniciarse en la montaña. Incluso recuerdo cuando llevé a mi perro Ginko, un Braco Alemán, que tuve que bajar desde el Calvitero al Travieso en brazos, dentro de mi abrigo, porque el pobre tiritaba.
Tantas cosas buenas me ha aportado esta sierra, que no podía dejar pasar la oportunidad de participar en su primer Ultra Trail.
Una carrera diseñada por Miguel Heras, un tipo sencillo, algo serio quizás, o cuanto menos tímido, al menos eso me pareció cuando recorrimos un tramo de la Ruta de la Plara en el Reto de Gonzalo de la Granja.
Este mes de octubre no es bueno para mi, ya desde hace más de 20 años, que estos mediados de mes, me recuerdan cómo se empezaba a desmoronar parte de mi vida, aunque poco a poco la hemos ido reconstruyendo con el apoyo de Belén. Pero resulta inevitable recordar que fueron días tristes. Y que esos días tristes han durado años. En parte por eso, grandes retos que me mantengan concentrado en otras cosas, en cierto modo me ayudan, aunque en esta ocasión, casi que me metían más presión, y es que no iba nada motivado, quizás por sentirme algo débil física y mentalmente.
El Ultrail La Covatilla partía las 7 de la mañana del parque de Béjar, allí donde nos dejaba el autobús cuando subía a la sierra desde Béjar, a veces a dedo, a veces a pie, tramos por carretera, tramos por sendas.
En esta ocasión, subiría a pie, y mucho más rápido de lo que jamás lo hubiera hecho con veinte años, y además, por un recorrido bastante más largo. 
Empezaba de noche, por lo que teníamos que tirar de frontal, y subías directamente hasta la Estación de esquí de la Covatilla, la pasabas y del tirón hasta la cuerda del Calvitero, o sea para calentar, unos 14 km con 1300m de desnivel positivo. No estaba mal, pero era para pensar que lo tenías que tomar con tranquilidad.  Dos avituallamientos antes de llegar a la cota mas alta de esta sección, en el primero decidí no parar, no me hacía falta, en el segundo, casi que no se podía del intenso frío.

Dividí la carrera en varios tramos, la planifiqué, cosa que nunca había hecho antes (iba bastante "cagado"), y los tiempos hasta aquí no se cumplían ni se acercaban, ya que iba mucho más lento de lo esperado, tanto como 1`30" el km más lento... no se en qué estaría pensando en casa cuando me marcaba estos tiempos...
Hacía un frío que apenas te permitía hablar o beber en el avituallamiento de la Estación. Veníamos de atravesar un bosque con mucha humedad y la ropa estaba calada, era inevitable, al menos para mi, tirar de chaqueta y guantes. También el viento pegaba fuerte arriba, y de cara, pero las vistas que tenía allí te hacía la carrera no sólo más llevadera, si no, incluso mucho más fácil. Aquello lo conocía, había subido allí muchas veces. Ver el remonte abandonado de Candelario me animaba mucho más. Ese remonte es la referencia para bajar al travieso cuando la niebla te sorprende y ciega el camino de vuelta. Allí, justo, allí, por donde estaba pasando, dormí la primera vez ue subí en invierno, tendría unos 19 años. Salimos tan tarde de Mérida, que la subida la hicimos e noche, cosas de chiquillos, y allí, sobre una inmensa bola de nieve, plantamos la tienda. A veces me recuerda como si estuviéramos acampados en el planeta de la portada del Principito.

Desde allí directos hasta la laguna de Solana, previo paso por la del Trampal, con algunas secciones algo complicadas y un paso que no te permitía descuido, si no querías acabad dándote un buen remojón en el charco.
Una vaca muerta en el camino nos avisaba de que lo que quedaba no iba a ser sencillo, y es que lo que quedaba era subir todo Arroyomalillo, desde la central.
También había hecho esta subida, varias veces en invierno, todo nevado y una tramo, este verano. Ya sabía a lo que me enfrentaba, y en este tramo se unió a la subida José y Manu (Jerteño y Montijano). La subida se hacía más llevadera, aunque Manu se empeñara en que lo que quedaba era lo que se veía, y nosotros le advertíamos, que no... aún, después de ese alto, venía otro, y después otro. Es una subida que parece no acabarse... aunque solo se hace interminable si no miras atrás y valoras lo que estás remontando, la de obstáculos que vas superando. Mirar atrás y ver cómo la Laguna de Solana se aleja y cada vez se hunde más a tus pies, era como sentirte cada vez más grande, más fuerte, más poderoso. Vencedor absoluto del que, quizás, fuera la sección más dura de esta carrera.

Va quedando abajo y pequeña, como ella misma te tuviera miedo de lo que vayas alejando. Parece que no quisiera quedarse allí, sola. Y eso te hace sentirte cada vez más fuerte.  Y es que en estos 10 km te subes más de 1000 metros, por unos pasos realmente técnicos y duros, por algunas trepadas, que cerca del III grado de escalada (quizás IV-), podrían estar, y eso, con los casi 30 km que llevas en las piernas, se llega a notar.

Pero al final ves que a penas te quedan unos metros para llegar arriba, y ves tan cerca el Torreón que te vienes muy arriba, ya pasó lo duro... ya si se acaba Manu, aquí hemos terminado. Es un espectáculo ver Hoyamoros desde aquí arriba, y el valle del Jerte, casi todo entero, a tus pies. Eres el amo, el........

Pero llega el Paso el Diablo antes de coronar. una complicada bajada en las condiciones en las que vas. A mi es un paso que casi siempre se me atraganta, bueno, al menos cuando lo bajo con los crampones puestos... esta vez, no se si iba emocionado, pero la bajé muy cómodo. Algo menos Manu y José. Cuando me quise dar cuenta estaban un poco más atrás, pero seguro que me cogían pronto.

A partir de allí, tocaba bajar, y bajar y bajar, una interminable bajada hasta Hervás, espectacular la bajada hasta Hoyamoros, y precioso correr por los prados de este circo por donde tantas veces había subido en invierno.
Ya iba sólo, completamente sólo. Miraba atrás y no veía a nadie, pero es que tampoco conseguía tener una referencia delante. Entonces vi a un voluntario y bromeando le dije que era el primero, que animase, pero el tipo, algo serio, y con pocas ganas de broma, me soltó -"pues llevas 60 o 70 delante, quizás más"- lo que a mi no me afectó lo más mínimo, al fin y al cabo estaba bastante bien... dentro de los 100  primeros como antes había bromeado con Javi, David y José en nuestro gran hotel cinco estrellas...
Y es que nos habíamos hospedado en un hotelillo...hostal, para ser exactos, que bueno, para lo que valía, no estaba mal del todo, si no fuera porque a mi se me undió la bombilla de la lámpara y tuve que usar el único enchufe que había para encender otra lámpara de mesilla, y con un ladrón poder cargar el móvil y el reloj... Julio (Villanueva) también se quedó allí, según me contó cuando le alcancé en Candelario -"Si, me he quedado en un hostal, algo cutrecillo en Béjar"- Acerté al decirle el nombre... era el mismo que el mío.

A lo que iba, que se ve que al decirme el amigo que iban 70 tipos delante de mi, me dije que me lo tomaría con calma, total, ya no iba a ganar la carrera...
Algo más feo era el recorrido desde el Avituallamiento después de Hoyamoros (donde solemos dejar el coche cuando subimos a hacer alguna invernal) hasta Hervás. La bajada por la calzada de piedra hasta el espectacular barrio judío, se me hizo interminable, con innumerables torceduras, tropiezos y alguna caída leve. Deseando terminar.

Pero llegar a Hervás era síntoma de que se podía acabar la carrera, era decir que sólo te quedan unos 30 km, y según el perfil, parecía estar terminado. Lo malo, que ya hacía bastante calor, que las piernas las llevaba con calambres desde que iba cruzando Hoyamoros, allí por el km33, y es que se empezaba a notar la falta de entreno de las tras semanas previas con un cúmulo de circunstancias que me impidieron, al menos, adquirir la confianza que este tipo de carreras requiere.

En Hervás llegué bastante motivado, sobre todo porque me iba a cambiar de zapatillas, y es que me volvía loco por calzarme unas zapas más blanditas para lo que me quedaba.

Cambiándome sentí un golpe en la espalda y allí estaba Andrés. -"Acho me retiro, que es que me duele la barriga, tengo una pelota..."-  "Nada de eso, vamos a seguir hasta el siguiente, que puedes acabarla, aguanta un poco que puedes"
Me hizo caso, se animó, esperé un rato a que se preparara y empezamos el camino juntos, pero creo que algo más que, sólo la barriga, le estaba jugando una mala pasada.
Era el km 53, quedaban unos 30km aún, no demasiado duros si empiezas la carrera ahí, pero si algo terroríficos si llevas 50 con más de 3000 metros de subida.
Yo me obsesionaba un poco con llegar a Peña Negra de día, a Andrés lo veía cada vez más atrás, hasta que dejé de verlo definitivamente.

Me uní a un "asturianu" bastante majo y empezamos a tirar el uno del otro. Los dos íbamos algo cargados, pero parece que ninguno se atrevía a expresarlo. Hablamos de la Travessera, laTravesserina y del Desafío Somiedo. De que su chica había estado haciendo el Maratón y que se quedaba algún día más de vacaciones entre Béjar y su camino de vuelta a Gijón. No solía usar el teléfono, así que no sabía si habría acabado, o no, ni cómo. Le decía que me volvería esa misma noche, en cuanto acabara la carrera. Cenamos casi juntos, en mesas diferentes y seguimos comentando algo de la carrera.

También me uní a un chaval de Coria (Sevilla) la madre que lo echó, se descojonaba de todo, de cualquier cosa que comentáramos el grupeto que íbamos, se partía de la risa. Creo que habría tomado uno de esos desayunos de los que Santiago Segura le ofrecía al abuelo.

Pasando Baños de Montemayor, empecé a dejarlos de ver, luego les volví a alcanzar en la antigua vía del tren. Bien merece un paseo, eso sí, algo incómodo, pero el otoño hace del Ambroz un Valle Mágico...

Definitivamente, antes del Puerto de Béjar se separan todos de mí, había parado a mear, cargar el teléfono, que se me había fastidiado la batería y ya no conseguí alcanzarles, aunque  casi llegando a Peña Negra los tenía a tiro, pero de nuevo tuve que parar a sacar el frontal y el buff.

Si, se me hizo de noche, a unos 400 m de coronar Peña Negra, último avituallamiento. Como ves, no conseguí mi obsesión de llegar de día... pero tampoco estuvo mal mirar atrás el valle del Ambroz lleno de luces, y ve lo alto que volvías a llegar, y es que fueron km con 700 m de subida.

Ya sólo quedaba bajar, llegar a meta y listo, habría acabado otra batalla. Me habría dado cuenta de muchas cosas que puedes conseguir, había sido un ejemplo de autosuperación.
Comencé a bajar tranquilo, sin prisas, veía que estaría en torno a 14 h, no estaba tan mal, incluso antes me habían confirmado que sólo unos 30 habían pasado delante de mi (lo que me hizo pensar que no iba tan mal, aún dentro de los 100 ). Pista y algún sendero, algo resbaladizo algún tramo, y es que caí de una manera tan tonta que me hizo darme cuenta de que si iba regular... y es que me resbalé, y caí de rodillas, y soy perfectamente consciente de que dejé caer el resto de mi cuerpo de bruces contra el suero, sin tan si quiera, poner las manos para evitar morder el suelo. Entonces, decidí quedarme quieto, por miedo a sufrir calambres que me impidieran levantarme. No se veía nada, noche cerrada entre árboles, sendero blando, por lo que pude comprobar, olor a tierra mojada, por suerte no la llegué a saborear. Entonces, cuando paso un tiempo, comprobé que no me estaban dando esos temidos calambres, y me incorporé lo más rápido posible y seguí, antes de que alguna parte de mis piernas se bloqueara.

Ya algo despistado, me perdí al llegar a una carretera. Un chico me dijo -"gira ahí que hay un sendero que va a Béjar"- Pero yo ya no veía ni sendero ni curva... bajé, volví a subir, volví a bajar y otra vez arriba, empecé a dar voces, como si fuera una peli de miedo o el inicio de un concierto de Los Suaves "¿Hay alguien ahí? ¿He dicho, Hay alguien ahí? ¿Para ir a Béjar? ¿Holaaaaaa? 
Pero nada, así que decidí bajar por la carretera, cuando de repente me encuentro dos balizas...5 minutos perdidos por la breve explicación del viandante... haber detallado que tendría que bajar unos 100m...

Pero ya estaba llegando, un susto más con el flash de un fotógrafo y llegar a la antigua N-630, cruzarla y empezar a emocionarme, como casi siempre que acabo este tipo de carreras. Recibir los ánimos de la gente, y en especial de Juanfran, Javi (Pla) y resto del equipo Pirata. Buagg un subidón. 

Mirar al cielo y decirte, "lo volví a conseguir".

LA CARRERA
Sólo aquellos que conocen la sierra, podrían imaginar un recorrido así. Pero pocos se deciden a hacer todos estos tramos del tirón, así "sin anestesia ni ná", quizás sólo uno, se aventuraría a meterse del tirón estos 82 km para ver qué tal es el recorrido. Ese es Miguel Heras, supongo. Tampoco es que se haya dado mucho bombo este personaje como organizador de la carrera, si, aparece en los medios, como imagen, y como organizador, pero lo cierto es que, a priori, parece muy humilde.
Béjar, una localidad que abandonó su industria textil, y que ahora, parece que la conocemos por su ´polémica estación de esquí.
El recorrido surca tramos bastante montañeros, muy técnicos y en los que tienes que tener bastante coco, para no bloquearte demasiado en ellos.
Algunos pasos de bajada a la Laguna del Trampal, y varios en la subida por Arroyomalillo, te exigen un máximo de concentración si no quieres sufrir un buen susto.
Se eliminó la subida por la canal de los Hermanitos, no dudo que en la próxima edición se ascienda, aunque si que es para pensárselo. Sólo la había subido llena de nieve, hasta este verano, y me resultó bastante peligrosa, sobre todo por la de piedras que caerían.
El prado del circo de Hoyamoros es sencillamente espectacular, no tenéis más que ver las fotos.
La organización, es perfecta, o casi perfecta, algunos errores en la ubicación de avituallamientos, al menos hubo dos que no encontré desde el Torreón a la Garganta. Pero los que había estaban perfectos, la gente, una pasada de amable, sonriente, y agradable, pese al frío, el viento o incluso el calor. De lo mejor que he visto en tierras españolas.
Buen ambiente de público, voluntariado en sitios que ni te los imaginas, joder comparas con otras carreras de 40-50 km en los que te pasas 10 que no ves a nadie y con un acceso infinitamente mejor. Esto te transmite seguridad. En las partes más complicadas, no pasabas más de 2 km sin ver un voluntario, y sobre todo, en los pasos difíciles, siempre alguien dándote indicaciones.
Eché de menos alguna banderola en la parte Extremeña... si de esas que tan chulas de la organización, vamos un detalle sin importancia.
Si que cambiaría algunos tramos, que coinciden con las oras del día, o de la carrera que pasé más calor... normal ;-)

Sinceramente, creo que repetiré.
TAMBIÉN DIO PARA:
Pensar, mucho pensar y sacar conclusiones. aquí os dejo el enlace del anterior post sobre ultras.
Carreras de Ultradistancia, La Cabeza.

CLASIFICACIÓN
https://sportmaniacs.com/es/races/i-ultratrail-la-covatilla-2016/57fb572b-0c34-428b-9e45-22d1ac1f1aa9/results/official

GALERÍA


EL RECORRIDO


WEB DE LA CARRERA


http://ultrail-lacovatilla.es/



martes, 18 de octubre de 2016

Carreras de Ultra distancia III. La Cabeza

No podréis negarme que la mente es uno de los factores más determinantes en cada uno de los retos de nuestra vida. Saber afrontar las dificultades es una tarea complicada y es uno de los retos más difíciles a los que la vida nos somete.
Eso si, hay retos que los buscamos nosotros mismos y otros que vienen impuestos día a día..
Correr una carrera de larga distancia es todo un reto físico y mental.
Puedes ser el corredor más fuerte de los que se pongan en la línea de salida, puedes haber entrenado muy duro, haber sacrificado muchas horas de tu vida, familia, trabajo... Puede, incluso, que vayas a participar en un reto, que a priori, para tu estado de forma, sea demasiado "sencillo". Además tendrás a todos tus compañeros a tu alrededor confiando plenamente en ti, en que harás un tiempo genial. Confían en que estás en tu mejor momento de forma, y te admirarán cuando vayas a cruzar la línea de meta.
Entrenando para mi primer UTSM2012
 Has realizado todo tipo de entrenamientos para asegurarte llegar a la deseada línea de meta con las suficientes fuerzas para dar un enorme salto y chocar los talones de los pies. Para, incluso, poder realizar los últimos kilómetros a un ritmo de una media maratón llana (cuesta bajo, si, pero como Miguel Heras en el Ultra Pirineu 2016, incluso te imaginas correr los últimos km como él...). Estás pletórico de fuerzas y de confianza, y vas a romper contra todos los pronósticos.
No vamos a negar que a pesar de todo esto, intuyo que algo nervioso esta
rás en la salida... quizás ni eso.
Y allí estás, en la línea de salida, tu mochila en la espalda, y dentro de ella, todo el material obligatorio. Tienes todo perfectamente localizado, la manta térmica, la luz trasera encendida, todas tus barritas, geles o bocatas bien organizados. Tu bolsa de agua está casi llena, para que al menos te dure para el segundo o tercer avituallamiento, donde tienes pensado hacer la primera parada. Hasta allí, irás rodado, lo tienes todo calculado. Pararás a coger agua, y mientras te llenan la bolsa, irás comiendo o bebiendo algo que no llevas en tu equipaje.
Ni siquiera habrás parado a saludar al público del recorrido por la concentración que llevas, que te impide darte cuenta de que hay gente aplaudiéndote. Hasta te habrás perdido lo satisfactorio que resulta chocar la mano a los chiquillos que hay por el recorrido y verles esa cara de felicidad cuando un corredor (que para ellos es para ellos resulta como in ídolo desconocido, yo suelo tomarme mi tiempo, parar, saludarles y chocarles la mano).
La carrera va rodada, cumples los tiempos a la perfección, parece que incluso vas por delante de lo previsto.
Pero de repente, algo empieza fallar, lo mismo porque te están adelantando algunos corredores que habías rebasado hace algún tiempo, quizás porque algún kilómetro lo has hecho por debajo de lo planificado. Quizás porque pensabas que ibas entre los 10 primeros y vas el 12.
Puede que hayas sufrido un tropezón, o puede que hasta te hayas caído al suelo. Incluso varias veces.
Pueden pasar mil cosas.
Puedes empezar a notar dolores en las rodillas, calambres en los cuádriceps o en el abductor. Pensar que vas a estar otras 8 horas va a ser imposible. ¿para qué voy a estar penando tanto tiempo?
Vete tú a saber.
Entonces empiezan a rondarte por la mente las ideas de dejarlo.
Yo no soy de abandonar una carrera si no soy realmente consciente de que pongo en riesgo mi salud. De hecho únicamente he abandonado en cuatro carreras. Una con lesión de tendinitis en la rodilla, dos por esquince considerable de tobillo y una por llegar a un avituallamiento de lado a lado, mareado y casi sin conocimiento.
Pero siempre he intentado no rendirme.
Tendinitis rotuliana y otras cosillas
causaron mi retirada en GTP2013
Esta ampolla no me impidió
terminar Doñatrail2015
y dedicársela a mi sobrino,
pese al dolor que me provocaba
Claro, que a mi, como a la mayoría de corredores, nos ronda la idea en la cabeza de abandonar. Es más a mi, me ronda desde que salgo de casa y dejo a mi familia para desplazarme al lugar de la carrera. Muchas veces, antes de salir de casa. Me da pereza separarme de los míos durante las horas que dure la carrera, más el desplazamiento... Me da pereza pegarme 14 o 15 horas deambulando por el monte.
¿Y cuando sales? Uff lo que me queda por delante... lo que cuesta arrancar.
Se te presentarán miles de excusas para dejarlo. Para parar en el siguiente control o avituallamiento. Para decir que no puedes más.
Y entonces es aquí donde empieza realmente la carrera.
No se trata de ser el más fuerte físicamente. Estas carreras son para terminar, no para hacer marca.
Estas carreras son para vencerte a ti mismo.
Ganar a las ideas que te rondan.
Superar a tus pensamientos. Y esta lucha no duele. Esta lucha de destruye.
Se trata de superar esos pensamientos negativos que van a atormentarte el resto del recorrido
Irán pasando los kilómetros con mucha lentitud, y puede que cada vez te vayas repitiendo más y más veces que este no es tu día. Que no estás disfrutando (lógico).  Que te vas a retirar.
Es ahora cuando debes empezar a usar todas tus fuerzas para superar los dolores, la fatiga, los malestares, y empezar a mentalizarte de que tú eres el más fuerte de los dos.
Tú contra tú.
Cara a cara.
Mano a mano.
A ver quién es más poderoso.

Deberás a aprender a convivir con un sufrimiento brutal. Pero debes mentalizarte de que va a ser pasajero, que en unas hora acabará.

Tendrás que empezar a buscarte estrategias para superar estas dificultades. "auto-animarte" decirte que vas a llegar al siguiente punto, y felicitarte cuando lo hagas.
Ya cerca de Benasque, ya acababa todo.
Trail aneto 2012
Busca distracciones, mira atrás y valora lo que has recorrido en la última media hora.

Habla con el público, si lo hay. Y si no, imagínate lo que harás o les dirás cuando empieces a ver gente en las calles o caminos. Da igual que piensen que estás loco, en parte es cierto, pero además, posiblemente nunca les volverás a ver. Salúdales, choca la mano a los críos (se que les encanta, dales esa alegría).

Habla con los voluntarios de los avituallamientos, bromea con ellos. Y saldrás con más ánimo. (En el Ultrail La Covatilla, le dije a un voluntario que me hiciera fotos, que iba el primero. Y es que mi mirada no alcanzaba a ver al que me precedía, realmente parecía el primero, y el segundo... iba demasiado lejos. Sorprendentemente me contestó que ni lo soñara, que iban 60 delante de mi, quizás 70 o más... me hizo mucha gracia, y lo estuve pensando y riéndome un buen rato)

Familia en el recorrido.
Un apoyo incondicional
Visualiza la siguiente ascensión o descenso.

Piensa en alguna canción, pero intenta que no sea durante mucho tiempo... se puede volver en tu contra, ni que sea demasiado pegadiza, si no te arriesgas a que te acompañe demasiado tiempo.

Así sin darte cuenta verás cómo te vas acercando a la meta, cómo cada vez te queda menos.

Entonces piensa en cómo vas a celebrar acabarla. Estarás entrando en meta, saludarás a tus amigos si están, si no al público que haya, al Speaker, al organizador. Posiblemente llegues a hacer alguna locura. Yo iba constantemente pensando en mirar al cielo, y dedicarla, allá donde estés. Me tiré un buen rato pensando en ello.

Empieza a re-visualizar toda la carrera, ya estás llegando al final, ya conoces todo el recorrido, recuerda lo que has pasado, los tramos más bonitos, qué quitarías o cambiarías, cómo estaban los avituallamientos, cuál te gustó más...

Te darás cuenta de que hay muchas cosas en las que mantener ocupada tu mente. Casi sin darte cuenta verás que estás avanzando, pasando kilómetros, superando desniveles y dificultades. Eso no quita que no vayas a tener dolores, que los tendrás, pero los llevarás bastante mejor.

Recuerda que nadie dijo que acabar una carrera de 80 o 100 km fuera fácil. No. Pero si empiezas a gestionarlo con otra mentalidad, harás que no sea imposible.
Recuerda que no hay mayor trofeo que acabarla.
Barrerones a Laguna Grande de Gredos.
ULTRA TRAIL GREDOS 2015.Paisajes del corazón y la memoria
Ahora si lo podrás celebrar, con aquellos que al principio confiaban en ti, que sabían que estabas fuerte, que tanta presión te transmitieron al principio. Y es que has demostrado que puedes vencerte. Has ganado ese tú a tú.
Felicidades.

PD: Este post es un pequeño fragmento de lo que estuve pensando en uno de los peores momentos que pasé en la pasada Ultrail La Covatilla 2016. apenas había podido entrenar las semanas previas, iba desanimado, sin motivación, con miedo y desgana. Incluso había planificado dónde podría retirarme. Me anticipé a los hechos. Desde Hoyamoros (km40) empecé a sufrir calambres unido a los comentarios del "amigo" que me informaba que iba más atrás del 70 (ya si que no ganaría la carrera). Me quedaba mucho, demasiado, y llegaría de noche, no me apetecía nada. La verdad es que no estaba teniendo mucho sentido participar. Después todo cambia. Y poco a poco los km van cayendo.
Pensé en mi compañero Andrés. Estoy convencido de que hubieras terminado.
Le di vueltas a todo esto de correr ultras, a lo que sufres y cómo lo superas.

Si, lo se, debo aplicarlo a mi vida cotidiana, otro reto


Lee esta crónica de NEREA MARTINEZ Parecía que la carrera no se le planteaba bien, pero terminó: "Entro en Béjar y me relajo por fin, dejándome llevar por la emoción."

Puedes recorar este post del año pasado

Abandonos en ultra trail: menos es más (corredordemonatana.com)



viernes, 20 de mayo de 2016

V ULTRA TRAIL SERRA DE SAO MAMEDE 2016

No se qué contaros de esta carrera después de 5 años consecutivos participando en ella y escribiendo una crónica los días posteriores a la misma.
Recogida de dorsal. Todo está listo.
Participé por primera vez en el 2012, y recuerdo perfectamente cuando asistí a los dos entrenos previos con los miembros del Club ACP. (enlace al primer y segundo entreno)
Quedamos la primera vez en Portagem (Portugal), junto al parque. Ese día estaba lloviendo, pero sería el inicio de nuevos retos en mi vida "deportiva". el UTSM iba a ser mi primera carrera de larga distancia. Me sentía tan cómodo aquel día que repetí en el segundo entreno, desde Nuestra Sra da Penha (Castelo de Vide) a Portalegre. El trato que me dieron los compañeros fue excepcional.
En Marvao con ACP en 2012.
Este año el reto sería especial, terminar mi quinto UTSM consecutivo, creo que pocos hemos podido hacerlo, entre otros si que se encuentran también Ico Bossa y Analice, si no recuerdo mal.
La verdad es que hasta unos días antes estaba dudoso en asistir por una fuerte sobrecarga en el soleo, que pude recuperar a base de punción seca y electro, y estar más o menos, aunque con dos semanas casi parado por completo. Por otro lado, la tormenta y la cantidad de agua que habría me echaban para atrás.
Preparados para salir. AD Mérida Trail
Desde Mérida salimos Marco, Sergio, Andrés, Paco y yo para reunirnos con el sexto miembro del equipo, Gonzalo, en Portalegre, que seríamos los miembros del AD Mérida Trail que asistimos.
Parada previa a cenar en Badajoz, y empezábamos con nervios casi incontrolados, que al menos a mi me contagió Marco en la cena.
Al llegar a Portalegre recogimos el dorsal, y de tanto correr, nos damos cuenta de que al final nos sobra tiempo y empezamos a deambular por el Estadio, viendo los stands de material. Cuántas cosas nos harían falta, pero qué caras son, la leche.
Empecé a encontrarme con caras conocidas del Portalegre con las que año tras año me reencuentro, y empecé a recibir información del recorrido y del estado del terreno que lejos de tranquilizarme, generó un hormigueo de nervios en mi estómago. Básicamente, mucha agua y frío.
Entrando en Marvao. Vaya cara.
La estrategia estaba clara, salir todo lo rápido posible para tener poco atasco en el primer arroyo. entramos algo atrasados en la "cola" de salida, y nos tocó recuperar puestos. Salimos bastante rápido, y atravesamos el "regato" mucho mejor de lo esperado, pero ahí estaba el sirucato que seguía y seguía tirando a unos ritmos que difícilmente podríamos mantener toda la carrera. Yo pensaba en los últimos 20 km, lo duros que se hacen.
Primer PAC en 1h02' (Reguengo) y segundo PAC 2h00' (Alegrete). Llegamos al PAC 3 Antenas en 3h50 ' aproximadamente, bastante rápido, y empezamos a bajar dirección Sao Juliao, ya se va notando que hemos realizado un esfuerzo considerable, y empezamos a reducir el ritmo. En Sao Juliao, Marco nos dice que sigamos Sergio y yo, que necesitaba descansar un rato más y salimos a después de haber parado un buen tiempo para comer algo allí. Por cierto una sopa de gallina espectacular y chorizo, queso... vamos como para perder peso.
Nos queda un buen tramo de ascenso para llegar a Sierra Fría, donde llegaríamos de día y podríamos disfrutar de espectaculares vistas de Valencia de alcántara, Alcorneo,Las Casiñas, San Pedro.. incluso te alcanzaba la vista hasta  El Buraco.
De repente, va apareciendo Marvao al fondo, ya sería el km 60, y el amanecer te regalaba un espectacular cielo violeta, y una luz anaranjada sobre las construcciones medievales de Marvao, que pocas mentes podrían eliminar de su cabeza.
Ya empezabas a animarte, porque desde allí ya sabes que queda poco.Para mi llegar a Marvao, es casi terminar la carrera, a pesar de que aun quedan 40km más. Será por la de veces que he estado allí, por lo que he vivido en estas tierras, por lo que me sube el ánimo los recuerdos, por ejemplo, cuando Belén y yo íbamos con Héctor de bebé paseando por allí...
Ya queda poco, si, pero queda...
Con Lina y Daniel en Castelo de Vide
Entre otras la subida a Marvao, que este año cambiaría, sin llegar a subir a la parte alta del castillo como se había hecho los 4 años anteriores, pero encarando dos durísimas rampas antes de entrar por la Puerta de Marvao. Y es que el primer tramo hasta la carretera, se hizo duro, pero el segundo de calzada y escaleras, hasta culminar en MArvao se hacían interminables.
¿Aún quedan cuestas?
Desde Porto de Espada me separé un poco de Sergio, y pese a no verle detrás, sabía que venía cerca y no tardaríamos en volvernos a encontrar, Necesitaba, también estar un rato sólo, no estoy muy acostumbrado a ir acompañado tanto tiempo en estas carreras. Al llegar a Marvao cambié de calzado y camiseta, y me deshice de la ropa mojada que llevaba. un buen tomo de vaselina en los pies y por primera vez probé a tomarme una pastilla que me calmara los dolores que llevaba aguantando un rato en la rodilla. También en el sóleo, empezaba a notar molestias que me hacían modificar la pisada. Sentía como si tuviera unas cuerdas que me daban pequeños latigazos a lo largo de todo el gemelo.
Cuando Sergio llegó, le esperé un poco y bajamos a comer, yo prefería no parar mucho y no enfriarme, y le digo que me adelanto despacio. Nos encontraríamos de nuevo en Castelo de Vide. Este tramo era nuevo, y la subida desde la fuente hasta el castillo, se hizo muy dura, pero probablemente sería la última dificultad de la carrera. el sol empezaba a apretar y sentía la necesidad de beber agua. al probar la primera y disfrutar de los fresquita que estaba, me ví obligado a parar en todas las fuentes del pueblo a disfrutar de ella.
Ya sabes que sin ti... Imposible.
Sergio y yo listos para los últimos 10k



















Al llegar a la plaza de Castelo de Vide, Oigo a Lina gritándome y dándome ánimos, sentí una profunda emoción. Castelo de Vide es otra de mis localidades favoritas cuando vivíamos en Valencia de Alcántara, y escuchar gente conocida me hizo sentir que Castelo de Vide sigue viva dentro de nosotros.
Estoy un rato hablando con Lina hasta que llega Sergio, y un poco más adelante, casi llegando al PAC8 Carreiras ya nos juntaríamos los dos para terminar el resto de la carrera juntos. Dándonos ánimos el uno al otro para completar la prueba.
Llegar al PAC 9, Convento da Provença, sigue siendo emocionante. Esta vez concedimos el placer a Darío de ver cómo su padre entraba el primero. "¡¡Darío tu padre me ha ganado!!".
Elsa, Héctor y Belén estaban de nuevo, como los años anteriores allí, esperando nuestro paso, animando al llegar y dando fuerzas al salir. Paramos otro buen rato a comer, ya hace mucho calor y el sol calentaba mucho, El resto hasta meta se haría duro... vamos, como siempre...
Ya cayeron 5 ediciones
Sergio ya me hablaba poco, vamos lo habitual en el... y quedaba echar el resto. Me preguntaba cuál era la siguiente subida, o si quedaba alguna cuesta dura hasta la meta o si esa que veíamos era la última... Efecitvamente quedaba la de Ntra Sra da Penha de Portalegre, y desde allí sólo bajar por una tramo nuevo, evitando las escaleras de años anteriores.
Buena carrera Sergio!!
Los últimos 5 km se hicieron un poco largo, pero casi no paramos de trotar hasta Portalegre.
A 200 metros del Estado, Sergio me da las gracias por la compañía, pero casi no le entendía, iba pensando más en llegar...
En cualquier caso, no las merece, Sergio. Ha sido la primera vez que he hecho en una carrera tan larga, casi todo el recorrido acompañado, y no me ha ido tan mal!! total ganar, sḉolo se gana una vez en la vida, y mi oportunidad ya pasó, prefería entrar contigo y los enanos.
En la última rampita de bajada de entrada al estadio, ya empezaba a ponerse la piel de gallina, ya empecé a escuchar las voces, estábamos ahí.
Tanto que nos entrevistaron


De nuevo se repite la imagen, entrada al Estadio de Portalegre, vuelta completa, sólo unos 300m que hago acompañado de Elsa. Corre conmigo, yo no se vi vamos rápido o despacio, pero vamos todo el rato de la mano, hasta que quedan 20m, que nos miramos.
No olvido esa carita alegre de entrar con su papi en la meta. Esa sonrisita que me anestesió todos los dolores que arrastraba después de 14h30 ' por la Sierra Portuguesa. Su besito casi entrando. Metros antes le preguntaba si quería que fuéramos andando, pero la ilusión que llevaba le decía que no.
Casi como los cuatro años anteriores, la llegada de esta carrera me resulta igual de emocionante. Miles de recuerdos me rondan la mente, miles de imágenes pasan delante de mi vista, pensamientos alegres y tristes. Esa sensación extraña que asciende y te oprime el pecho de emoción.
Esta mirada lo dice todo...

Ese abrazo con Belén y los niños nada más pasar el arco de llegada.
Una más, otros 100km del UTSM, un sentimiento que no puedo describir.

FOTOS

CLASIFICACIÓN/DIPLOMA

EL RECORRIDO

EDICIONES ANTERIORES

 LA CARRERA.

El UTSM es una carrera que este 2016 ha celebrado su 5ª Edición. 100 km por la sierra de Sao Mamede. mucho ha cambiado la carrera desde la primera edición, con mejoras en el recorrido, mejoras espectaculares que sin duda ha mejorado la calidad de la misma.
Si a esto le añadimos la dedicación que los lobos del ACP emplean en su organización, el resultado es un espectáculo para cualquier asistente, corras o no en la prueba.
Es increíble la cantidad de voluntarios que se emplean a fondo durante la celebración de la prueba, teniendo en cuenta que muchos de ellos pasarán la noche en cualquier punto de la sierra, y sobre todo sin moverse de allí. 
sin duda es la carrera con mejor organización que jamás haya conocido, y sencillamente, sale así por un motivo, que es el cariño desinteresado de todos los que están implicados en el evento.Porque allí, el que colabora es porque quiere que salga bien, sin esperar nada a cambio, únicamente por amor a su sierra, a su ciudad, al deporte y a los compañeros que les dirigen. Teniendo esto en cuenta, es difícil que algo salga mal.
Tiene salida a las 0:00 h portuguesa, desde el Estado dos Assentos de Portalegre. Desde allí comienza una aventura que este año ha sido pasado por agua, dirección Reguengo, y Alegrete en los primeros 20km. La entrada en Alegrete no la olvidarás jamás, donde llegas sobre las 2:15 de la mañana, y el apoyo de la gente es espectacular.
Desde allí te diriges a la cota más alta de Sao Mamede (1025m) donde te espera un espectacular avituallamiento, aunque mucho más te gustará el de Sao Juliao 10 km más adelante, donde como no te controles, pillas unos kilos. chorizo, queso, sopa... 
El siguiente PAC estará en Porto da Espada, donde puedes degustar una exquisita Bifana, para ir abriendo apetito para llegar a Marvao.
Desde Marvao un tramo nuevo a Castelo de Vide, donde te "invitan" a dar una ruta turística por el pueblo, que no olvidarás po lo espectacular ni por las rampas para subir al Castelo.
Desde allí paras en Carreiras, PAC 8 descendiendo (cambio de esta edición) por una calcada medieval, y luego no dirigimos al Convento da Provenca. Penúltimo PAC.
La última subida es hacia Nuestra Senhora da Penha, PAC 10 a 5km de meta, y lo tendrás hecho, sólo dirigirte a la meta y dar la última vuelta por la pista de atletismo escuchando los ánimos y felicitaciones del Speaker.
Ultra Trail da Serra de São Mamede

miércoles, 13 de abril de 2016

XVIII EDICIÓN DE LAS LXVII MILLAS ROMANAS

En la antigua Roma la milla romana equivalía a la distancia recorrida con mil pasos (en latín: mille passus, plural: milia passuum). Para los romanos, un paso equivalía a dos pasos de los actuales, puesto que consideraban la zancada como ciclo completo: distancia recorrida por uno de los pies después de apoyarse en el pie contrario. A su vez un passus equivalía a cinco pies romanos. La milla romana (milia passum en latín) equivalía a 5.000 pies y a 1.481 metros aproximadamente.
Por lo tanto, echando cuentas, el recorrido sería de unos 100,708 kilómetros.


La prueba la organiza el Club de Senderismo Camino de la Plata y llevan ya 18 ediciones con esta, participé en una de las primeras, entonces andando, con botas de montaña y llegué solamente hasta San Pedro de Mérida.
Parece mentira que estando en casa, nunca haya corrido esta prueba, me he acercado varias veces a la salida y a meta, pero lo que es correr... nunca me animé, quizás por el tipo de recorrido, demasiado plano, y poca montaña.
En esta edición han cambiado sustancialmente el recorrido, con subidas al Castillo de Alange y a la Calderita, primero y después por Cornalvo. Me atraía bastante más, y por ello me decidí a inscribirme.

A.D. Mérida Trail.

Salida a las 21:00 del Viernes, desde un sitio incomparable, El Arco Trajano de Mérida, al principio no me parecía buena hora, pero allí habría que estar. Pequeña siesta, demasiado pequeña y partido de fútbol de Héctor justo antes, con un poco de estrés, corriendo de un  lado para otro antes de la salida, mero me serviría para calentar...
En la Salida reencuentros agradables como siempre, Javi Moreno, David Higueras, Israel y Rulo, Julio... un montón de caras conocidas iba calentando el ambiente.
La salida, controlada hasta la N-630 con risas y bromas, casualmente en cabeza dando la nota los del grupo de Mérida Trail.


Voy encontrándome con más gente y vamos hablando hasta Calamonte, allí están Belén y los críos, con el resto de familia del grupo, animando!! vaya tela, no paro demasiado porque podemos seguir, el mejor acierto, no dejarnos parados allí.
Control de Alange
Me reúno con Gonzalo de la Granja (Vilaraiders) y Darío (Itaca), y hablando vamos hasta Arroyo de San Serván (en el tramo de carretera un coche se nos cruzó a toda pastilla, a menos de 1m... buen susto). Llegamos a Arroyo muy bien y el primer contratiempo, parados 15 minutos. No tenía muchas ganas de comer, y estuve un rato con la familia, que de nuevo vuelven a presentarse allí. Casi todo el pabellón ocupado por los nuestros!!
En la salida de allí empezamos con los despistes, unos por un lado, y otros por otro, un poco más adelante, en la salida del pueblo, otra vez... después alcanzo a Gonzalo (Sipotes) y vamos juntos un buen rato a un ritmo muy bueno hasta Torremejía (donde estuvimos otros 10' parados y aquí si que me quedé frío) y después salida hacia Alange. Desde allí empiezo a darme cuenta que vamos entre los 10-20 primeros, muchos ratos segundo con Gonzalo. Después nos pasan dos chicos a buen ritmo y me uno a ellos, por delante nuestra solo un corredor.
Llegada a la subida al Castillo y la inicio segundo, detrás de mí viene Manu (Montijo) y Darío, creo, que hacen la subida conmigo hasta el castillo, entonces empiezo a bajar un poco más rápido, y cuando entro en el pueblo veo que voy solo. Entro en Alange en segunda posición, justo cuando el primero salía y no me lo podía creer. Iba bien y sabía que tendría que mantener el ritmo, no obsesionarme y valorar dónde estaba para gestionar bien las fuerzas.
Pero la luz roja de referencia del que iba delante la perdía, por detrás veía alguna luz no demasiado lejos, sabía que alguno me alcanzaría, el sueño, seguro se desvanecería y de nuevo volvería a la realidad.
Llego a la Zarza en la misma posición, y apenas consigo ver nadie detrás de mi, sólo a lo lejos, ya bajando del puerto las Hoyas, veo una luz roja
Entro en la Zarza y en el control hay un grupo de chavales que nos reciben con "ahí tus huevos" con el que temblaban las pareces de las silenciosas calles del pueblo a las 2 de la mañana. Me dicen que acaba de salir hace 3 minutos, es una distancia asequible para lo que queda, lo que dudaba es que al final quedaran fuerzas para cogerle, pero nunca me había visto en esta. Quizás me preocupaba más lo que venía detrás.
Con Isra y abajo Rulo. Buena pareja
Cuando salgo de La Zarza le veo cerca, y pronto nos encontramos a un todoterreno viniendo de frente, nos dice que se han equivocado balizando y el camino que llevábamos era incorrecto. Vuelta atrás (a el lo montaron en el coche unos metros... lo que no me pareció mal, ya que no tuvo intención).
Desde ahí, km 53.4 por mi gps, fue una verdadera odisea de constante errores siguiendo el vehículo y/o rectificándonos constantemente.
Pasamos Villagonzalo allí íbamos juntos.
Yo dejé a mi compañero sobre el 55 y desde ahí empecé solo, pero de nuevo constantes errores nos hacía reagruparnos. Ir delante tiene esa pega, que tu te equivocas antes y rectificas después.
Pero definitivamente, cansado, cargué el track tras es último error y haber dado una absurda vuelta de 2 km extra, y entonces empecé a marcar mi ritmo, mucho más constante y vivo, llegando a aventajar a mi compañero en bastante distancia.
Así llego a San Pedro de Mérida, siguiendo el track de mi reloj, sin marcas, sin balizas, hasta que en una plaza veo el coche de nuevo balizando, y me empiezan a rectificar de nuevo el track, e inocentemente, les hice caso, idas y vueltas, calles sin salida... desastroso!! y lo peor es que después de seguir sus indicaciones, ya fuera del pueblo, me parecía que algo fallaba, y les pregunto que dónde está el control, ellos me dicen que en la entrada del pueblo. Después de hacerme recorrer todo el pueblo, me dicen que debo ir para atrás!! reconocen su error, pero niegan llevarme de nuevo al control, "porque si no nos vuelves a coger".
 
Vuelvo al polideportivo, sello, y casi sin comer nada, ni beber, el compañero que venía detrás de mi estaba listo para salir, cuando allí haría perdido cerca de 15min en los más de 2 km extra que hice. Sin motivo, descargo parte de mi rabia en el Pabellón, no en nadie en concreto, pero es de entender que cuando llevas 72km en las piernas (5 más de lo que dice el rutómetro) me pudiera sentir algo molesto, en cualquier caso, ya se lo transmití allí a las chicas del control, y lo repito de nuevo, siento haber entrado enfadado, ellas no tenían culpa...


Salimos juntos, de nuevo, y yo le guiaba el recorrido, como pude cambié las pilas de mi frontal, a oscuras, palpando los polos de cada pila una a una, mi compañero se alejaba y veía que ya sería difícil cogerle de nuevo. Pero un esfuerzo más y llegaría zona conocida. El Parque Natural de Cornalvo.
Javi Moreno. Un súper Ultrero
Allí volvemos a encontrar balizas antes del pantano, pero en un tramo muy corto, hasta que nos encontramos con el coche de nuevo, en una subida por un tramo de sendero y desde entonces, ni una sola hasta el cruce de las Josefinas, ya en Mérida.
Seguíamos el track, excepto en un tramo de unos 500m que me despisté en este caso por mi culpa, lo reconozco.
Vuelta sobre nuestros pies...
Llegamos a una autocaravana, suponemos que será el control, pero está al otro lado de la valla, imagino que habría que abrir la puerta, lo hacemos y empiezan a montar el control. Yo empezaba a tener mucho frío y no quería parar más, le digo a mi acompañante que no paro  porque me empiezan a doler los dedos del fío.
Desde entonces empecé a ir solo, los tramos ya me sonaban bastante y poco después empieza a amanecer, ya los reconocía perfectamente. No había ni una sola marca, y me confié de nuevo, siguiendo caminos que ya había realizado en otra ocasión, pero de nuevo despiste y vuelta atrás, otro km extra... de nuevo error mío por no seguir mirando el reloj.
Desde entonces ya cada cruce empecé a mirarlo constantemente, no admitiría uno más.
Foto de Ángel en Acueducto San Lázaro
Pronto llegaría a Cuatro caños, y un poco más tarde al Callejón del Moro. Empecé a correr lo que las piernas daban de sí, el terreno era favorable, y no veía a nadie detrás.
Entonces fue cuando empecé a plantearme seriamente que podría hacer el mejor tiempo del esta edición si no cometía un error más.
En el tramo de pista hacia Mirandilla traté de no parar de correr, a veces el reloj me marcaba algunos km a 4:40, 4:59 y 5:05 minutos. y sí, empezaba a ponerme nervioso, y empezaba a mirar atrás constantemente.
Al llegar a Mirandilla empecé a acusar ese esfuerzo y aún quedaba la subida a la "Agüina". Ángel estaba en Mirandilla, dando ánimos y apretando, un fuerte abrazo cuando me encuentro con él. Quizás paré más de lo que debía allí, comí alguna naranja una cocacola y salí rumpo a Mérida.
Fue entonces cuando me crucé con otro corredor, este no era el que venía detrás de mi, creo que llegó demasiado rápido y pensé, que si ha seguido el mismo itinerario, venía demasiado rápido y no tardaría en pillarme.
Entrando en Meta
Desde la salida de Mirandilla, no paraba de echar la vista atrás, veíua que no llegaba, que no me alcanzaba, convencido de que lo haría en la subida a la Agüina, porque yo iba fundido. Traté de mantener ritmos constantes entre 5:30 y 6.
Llamé a Belén para decirle que me quedaba poco más de 20 minutos para llegar. No coge el teléfono (le había dicho en principio que llegaría sobre las 11:30).
Miraba atrás pero no le veía, ni si quiera cuando llegué a la parte alta de la Agüina conseguía verle, aún así mantenía los nervios.
Ya sólo quedaba bajar, esta cuesta la conozco. A ritmo de 4:30'/km llego al final donde de nuevo me encuentro a Ángel igual que después en el cruce de Josefinas y Acueducto de San Lázaro. Empujándome porque ya iba "degoñitao" como le dijo a Belén.
Rambla de Mérida, Puerta de la Villa, giro a izquierda, no viene nadie detrás.
Sergio Blanco hizo el segundo mejor tiempo
Empiezo a ver al fondo las paredes del Museo de Arte Romano de Mérida, las primeras terrazas de los bares, pero lo que no veía era el arco.
Pero no me había perdido de nuevo, aparecería justo después, escondido a la izquierda.
 Entré en 12h20'38'', me salieron 107 km. En meta apenas había gente, apenas estaban empezando a montar el avituallamiento, pero la alegría era inmensa.
Poco después llegaba Sergio Blanco, espectacular campeón!
Fui el primero en entrar, no el que ganó, sólo el que hizo, ese día, el menor tiempo. Ganar ganamos todos los que pudimos hacer todo el recorrido completo. 100km +1.806m.
Ya tengo mi Miliario
Agradecido de los ánimos de mis compañeros, de las felicitaciones de tantos amigos y conocidos, de llamadas y mensajes de personas y que demuestran mucho cariño, en especial a Ángel, Marce, Juanfran. A las chicas que estaban en la meta (Paloma, Virginia, Esther y Belén)...
Agradecido a Belén, por su apoyo, no sólo en los momentos de entrenar y coordinarnos con las tareas de casa, si no sobre todo por el apoyo y empuje que durante tantos años lleva ofreciéndome. Este reto, sin dudarlo es tuyo.
 













GALERÍA

LA CARRERA


http://www.caminoplata.com/node/89
Sobre todo, lo que aquí escriba, será una opinión personal, en la que no tienes por qué estar de acuerdo, y que únicamente sirva para mejorar.

El recorrido es espectacular, sobre todo para hacerlo de noche, ya que hay demiasados tramos de pista, que al menos de noche, se hacen bien, al no ver qué te queda delante... Las vistas que se ofrecen en las alturas son espectaculares por la noche, imagino que al conocer la mayoría de las localidades, te impresiona bastante. Además, ¿Cuando te vas a dar la oportunidad de tener estas vistas en otra ocasión?
La prueba, como se ha dicho en muchas ocasiones no es competitiva, y esto condiciona, desde mi punto de vista, varios aspectos que se deberían mejorar, pee a no ser competitiva. También entiendo que se puede carecer de medios personales insuficientes, y la solución sería complicada.
En cualquier caso lo que planteo a continuación no deben tomarse como crítica destructiva, ni como "lo que se debería hacer". si a caso, tenerlo en cuenta. Cada uno es libre de participar o no en esta prueba, y si lo hace debemos aceptar las normas que pongan.
Por un lado, el marcar un ritmo mínimo, creo que no es acertado, al menos para sellar. Planteo la opción de que quien quiera sellar y seguir, lo haga. En cambio me parece bien que los avituallamientos, si no puedes abrirlos hasta una hora determinada, por no tener personal, no se abran. Cada cual que decida si quiere llevar su propia comida en su mochila. Pero estar, en ocasiones parado hasta 15', puede ser peligroso para un participante.
A partir de Torremejía, ya no estuve parado en ningún control más.

Otra cosa importante, y esto si, creo qeue se debe solucionar, ya que es independiente de la competitividad o no, es el marcado del recorrido.
Había tramos que estabn espectacularmente marcados, rozando la perfección absoluta, como la Sierra de Alange, la Calderita y Mérida.
Pero el resto, fue un poco deficiente, y en mi caso inexistente delde el embalse de Cornalvo. Desde La Zarza había un vehículo marcando al mismo tiempo que yo iba avanzando, de hecho, había ocasiones que yo mismo iba diciéndoles por dónde se iba.
Debo decir que llevaba un ritmo medio por encima de 7'/km por lo que estaba dentro de los tiempos que marcaba el rutómetro, o sea, que tenían previsto que el más rápido pasara mucho antes por ahí. Otra historia es que yo me hubiera adelantado al ritmo previsto.
Cambiaría en todos los tramos los tubos fluorescentes por pegatinas reflectantes. Se ven muy bien cuando les da la luz del frontal, son mucho más económicos, por lo que puedes colocar muchos más, y es más difícil que algún gracioso quite todas las pegatinas (a los amigos de lo ajeno les mola más los tubitos).
Otra cosa, la baliza era del GOBEX, y no la blanca y roja, por lo que a veces te creaba cierta confusión. en un par de ocaiones vi blanca roja y dudaba si iba bien o no.
En los tramos urbanos no vi las marcas en el suelo que decía el rutómetro, me hubieran hecho mucha falta en La Zarza, en Villagonzalo y sobre todo en San Pedro. Estoy convencido que a alguno también en Mirandilla. cuando llegué allí no había nada, pero es que yo conocía el recorrido.
Por lo demás toco prácticamente perfecto, los avituallamientos, geniales, un 10, cantidad y calidad, perfecto, enhorabuena. El voluntariado en los mismo, geniales. Una organización muy buena cn esos pequeños erores, que creo que son fáciles de solucionar.
Mi más sicnera enhorabuena y a repetir un año más en el 2017 con mucha fuerza.
Bien por C.S. Camino la Plata.!!!

martes, 15 de marzo de 2016

TRES VALLES 2016. LA ALBERCA

La Alberca
Ya hace tiempo que escuché y leí sobre esta carrera que el año pasado celebró su primera edición, y se "vendía" como un carrerón que contaba con la participación de grandes del trail, y este año, además sería Copa de Castilla y León. Así que estuve pendiente de la apertura de inscripciones, y justo en el momento ejecuté la misma, en uno minutos, agotarían los dorsales...
El Sábado salía dirección a La Alberca por la tarde, donde había quedado con Chisco, Ole y Miguel. En la plaza se respiraba buen ambiente. Un ambiente montañero, gente muy fina adornadas con los mejores atuendos montañeros, pantalones de trekking y chaquetas coloridas, junto con llamativas zapatillas de trail. Tenía toda la pinta de haber mucha calidad en esta carrera. Grandes y conocidos corredores como Alfredo Gil, o Nerea Martinez y otros, quizás menos reconocidos, pero tan grandes como ellos, Javi, Susi o Andrea, (Javi se hizo con el primer puesto general, qué pasada!!)
Con Chisco!!

Cuando llegué, después de un auténtico rollo de viaje, enseguida me crucé con Ole y Miguel, me acompañaron a por el dorsal y echamos un ratín hablando, por supuesto de montes, y sobre todo de Gredos.
Después llegaba Chisco, a quien me alegró una infinidad volver a ver. Dimos un paseo y nos fuimos a cenar unos filetitos con patatas fritas. entonces empezaron los contratiempos, con una muela que empezó a romperse a cachitos... También venía resfriado de días antes, pero con ibuprofeno pensaba que me encontraría mejor. Lo malo fue que sólo conseguí uno que me facilitó Ole.
Mogarraz
Me quedaba en Mogarraz, en un hotelillo rural que se llama "Balcón de Mogarraz" bonito, pero creo que no volvería. La dueña un poco desagradable cuando llegué, más amable el dueño la mañana siguiente. La casa muy ruidosa, se oía demasiado los pasos de los inquilinos de arriba, y el vecino de al lado, con sus ronquidos me despertó a las 2:30 impidiéndome dormir mucho más. Insonorizar la casa, no estaría mal.
Me di un paseo por este precios pueblo, declarado Bien de Interés Cultural y totalmente recomendable la visita, en la que lo más llamativo son sus espectaculares casas y calles, de arquitectura tradicional, con fachadas adornadas con  imágenes de vecinos. Una estampa un tanto curiosa, sobre todo si paseas de noche.
Desayuné y salí pitando con el tiempo muy justo hacia la salida, tanto que entré en el corralito sin poder vaciar líquido. a las 8:50 estaba dentro.
Al fondo Peña de Francia
DEPA estaba allí animando y entrevistado a corredores reconocidos en este ambiente, y algunas otras cosillas, y yo meándome a más no poder. Los voluntarios no me dejaban salir del corralito, "órdenes de los jueces", y la salida que se retrasaba...
Me tocaría parar nada más salir del pueblo, y era tanto el líquido que expulsé, que cuando me puse a correr de nuevo, ya había pasado hasta el corredor escoba... tocaba remontar.
Pero no sólo remontar, si no sufrir los atascos que se irían sucediendo hasta más allá de coronar la Peña de Francia.
Corrí todo lo que pude, aunque controlando sabiendo lo que me quedaba por delante. No apuraba demasiado, pero me lanzaba cuesta abajo cuando podía.
La subida a la Peña de Francia era espectacular, aún quedaban neveros, y al mirar para atrás, las vistas de la Sierra de Béjar eran impresionantes. Daban ganas de parar, coger el coche y tirar para allá.
Buen ambiente en la Peña, pero decidí no parar con la intención de aprovechar la bajada para seguir recuperando mi ritmo. Pero claro, el inicio con atasco, y entiendo que uno no quiera pararse, pero al menos, cuando oyes a alguien que viene más rápido, por detrás, facilitarlo. Pero esto es por la propia seguridad de ti mismo y por el corredor que necesite superarte.
Coronando la Peña de Francia 1727m
Algo que aún no comprendo cómo muchos corredores no "quieren" hacerlo. A mi nivel, no nos jugamos ningún podio, simplemente disfrutar más con los tramos que se te den mejor...
Después de la bajada si paré en otro avituallamiento, allí me encontré con Andrea y Mariluz. La primera desanimada por molestias, y la segunda empujándola con todas sus fuerzas. Buen ejemplo de compañerismo. yo ya le dije, "tienes dos opciones, lamentarte y sufrir el resto de carrera por, posiblemente no alcanzar el podio, o dejarlo estar, y disfrutar de tu compañera y el recorrido hasta el final". 

Magnetotermia
Encarábamos entonces unos duros cortafuegos, ya atizados por el calor, y nos íbamos mentalizando de lo que se nos venía encima lo que la organización llamaba "Magnetotermia". Una larga pedrera de bloques de granito hasta coronar por encima de los 1500m con un buen ambiente montañero y unas vistas espectaculares.
Una bajada relativamente técnica y de nuevo otro avituallamiento.
Desde ahí hasta Las Batuecas. Y esta última bajada si era espectacular, con giros rápidos, terreno suelto, fuerte pendiente, saltos, ríos, rocas... En este tramo disfruté realmente de una bajada bonita y técnica, de esas que todo corredor de montaña desea tener en las carreras en las que participa y pese a haber sufrido varias torceduras, las piernas ya no aguantaban tanto desgaste, seguí disfrutando. Hasta el monasterio, donde estaría el penúltimo avituallamiento y en este tramo podías encontrarte con multitud de visitantes y senderistas que posiblemente se sorprenderían con tanto "loco" corriendo por esos senderos, pero no por estar locos, dejaban de animarnos con todas sus fuerzas. Por fin alcancé a Ole en este último tramo, y pude hablar un poquito con el, pero iba mal, le doy unas sales y como llevaba buen ritmo, sigo un poco después hacia adelante. Me dijo que Miguel se había quedado muy atrás, pero no lo vi a pesar de haber salido el último y hasta allí casi pasé a más de 170 corredores.
Convento de Las Batuecas
Bebí bien en este avituallamiento, km 30 aprox y comprobé que llevaba agua para los 4 km de subida al Puerto del Portillo, y seguí con enormes ganas de acabar.
La subida se hacía especialmente dura, sobre todo porque atizaba el sol de lleno, eran las 13 de la tarde, y apenas corría aire que pudiera refrescarte un poquito.


Terminando el Puerto del Portillo





Poco a poco, con paso constante fui comiéndome metro a metro de la subida, no tenía demasiada pendiente, pero empezaba a notar el esfuerzo de los 20 primeros km. empezaba a hacer cálculos de la hora a la que llegaría a meta, de la hora a la que saldría de La Alberca para casa, del recorrido que llevaría... "esta vez volveré dirección Béjar, el camino que traje por Abadía era malísmo, sobre todo para volver con calambres. Pararé en algún pueblo y me comeré un bocata. De filete de ternera, lo tenía claro, y una cocacola bien fría... o dos... y una bolsa de Matchball al queso de Risi, o de Risketos..." Era lógico que empezara a entrarme un hambre brutal... así que no me quedaba otra que espabilar.
Meta. 5h8m
Alcancé a Luis en esta subida, iba también castigado por el calor, pero recupero al coronar el puerto y se separó de mi en la bajada, mientras yo prefería beber un rato, estaba deshidratado.a
La llegada fue emocionante, dedicada a mi sobrino, a quien le mandaba todas mis fuerzas, mucha gente en la llegada, por el pueblo, por las calles, en la plaza, animando, aplaudiendo... genial ambiente.
No paré demasiado, cogí mi bolsa, hable un poco con Luis y directo al coche, cambiarme y de viaje.
Con el camino cumplí con la planificación que hice en la última subida, bocata de ternera, dos cocacolas y bolsa de risketos, no encontré los Matchball.


CLASIFICACIÓN




GALERÍA

RECORRIDO


LA ORGANIZACIÓN Y LA CARRERA.
Buena organización dirigida por Manu, el marco es incomparable, la localidad de La Alberca es espectacular y el lugar donde se dio la charla y se presentó el Ultra de la Covatilla por Miguel Heras (no estuvimos ni 1 minuto dentro) precioso, pese a no oírse casi nada.
Los avituallamientos bastante bien, el primero en la Peña de Francia estaba muy separado del itinerario e invitaba a no parar, el resto ok. con agua isotónica gominolas, naranja, plátano, frutos secos y dulces. Posiblemente algo más, no lo recuerdo.
El recorrido muy bueno, vistas espectaculares, bien trabajado, aunque, para mi gusto, suprimiría algunos tramos, esta zona da para hacer un recorrido más espectacular.
La salida fue muy  lenta, no hacía un frío extremo, pero si lo suficiente para estar tanto tiempo "encerrado" sin poder salir.
Lo mejor, quizás, la cantidad de voluntarios y la implicación de ellos en la carrera, en todos los tramos , y ciertamente casi no tenías la sensación de estar solo en el recorrido, porque cada poco había alguien. Felicidades a todos-as y gracias.
Buena información previa de la carrera, buenos vídeos, imágenes...

Recomendable y que si puedo repetiré el próximo año, pero trataré de entrar el último en ese corralito y bien vacío!!

WEB DE LA CARRERA.
www.tresvalles.ne