jueves, 1 de junio de 2017

ARRITMIA.Falta de regularidad o alteración.

Después de casi dos semanas desde la aparición de la arritmia, espero que mañana todo esto no sea más que una corta pesadilla.
Laguna Gande de Gredos
Semana corta, pese a lo largo que se ha estado haciendo la espera de los últimos siete días, desde que salí del hospital a la espera de una Cardioversión eléctrica. No me quiero no imaginar, lo largo que se le puede hacer a una persona que espera encontrar un donante, por ejemplo, de médula ósea.
Visto así, puedo sentirme algo afortunado.
Al fin y al cabo, mañana a estas horas, habrá pasado todo, o casi todo.
En Cuchillar de Navajas
Tampoco puedo ocultar mis nervios ni el miedo que tengo en estos momentos, pero todo esto se hace más pequeño cuando empiezo a observar lo que tengo a mi alrededor.
Esa compañía de amigos por las mañanas, a las 9, camino a una terraza, a un ritmo estratosféricamente lento, para lo que ellos están acostumbrados, incluso con paradas a descansar cada 400 o 500m. Algunas visitas de las tardes, y sobre todo las de Miguel (mister), tanto en el Hospital como en casa. Estos días se hacen más llevaderos.
O Héctor, con el interés que pone cuando le explico lo que me ha pasado y cómo es el tratamiento al que me someto mañana, que seguro que no lo entiende, pero que me pregunte al acabar "¿Papi, entonces a partir de mañana ya puedes jugar?" y que lleguemos a casa y me prepare un tazón con leche de avena y cereales, de la misma manera y con el mismo ritual que cada mañana, estos días que desayuno con él, hacemos.
O los besos de Elsa, que es un pelín más arisca, por las mañanas cuando la despierto para ir al cole, que en situaciones normales, le cuesta mucho más sencillo girarse hacia el lado contrario para seguir durmiendo.
Pero sobre todo, lo que más motivado me tiene, es el haberme dado cuenta de la cantidad de cosas que me ha enseñado Belén en tantos años. A seguir con ganas, a adaptarse a las circunstancias, a seguir levantando la cabeza, a seguir luchando.
Y eso es lo que me hace mirar las cosas con mayor positivismo y ganas de seguir a su lado toda la vida.
Y es que tengo una familia excepcional.

Hoyamoros
Este finde se celebró la carrera de Zegama, una de esas tantas carreras que todo corredor de montaña desearía realizar al menos una vez en la vida. Y no pierdo la esperanza de poder hacerla algún año. Constantemente en Facebook, aparecen imágenes y vídeos de carreras. Esto podría suponer que me genererara cierta ansiedad por no poder participar en alguna (o ninguna) de ellas. Pero la verdad es que nada de eso me sucede. Ganas, si, seguro que algún día puedo hacer algo.
Pero ahora me replanteo volver años atrás, cuando mi actividad deportiva se basaba únicamente en el monte al más puro estilo, paredes de escaladas, canales, ascensiones, incluso volver a hacer algo de bloque. Pero siempre, ligado a la montaña.
Y si, alguna carrera.
Fantaseo estos días, trotando por montañas imaginarias, con mucho prado (o prau, como decía mi abuela Albita), y bosques, y algunas zonas con mucha roca y piedras y algo de nieve, pero sólo me lo imagino, y lo cierto es que algo bien me hace.
MB 4810m

Ese amor a las carreras largas, sigue ahí. Me ha aportado tanto, que pese a echarlo de menos, seguiré manteniendo un maravilloso recuerdo. De tantas emociones, y sufrimientos, pero más alegrías. Algunos amigos, arrastrados en parte por mi culpa, seguirán participando en ellas, y algo de mi irá recorrerá largas distancias aún. También de aquellos con los que haya compartido entrenos o km (me dará envidia cuando hablen de tiradas largas a las que no pueda asistir, pero será sana).
Barruecos. Sector La Virgen
Es posible, o casi seguro que todo esto venga causado por el gran esfuerzo realziado en los últimos años, o si me apuras en los últimos meses. El cardiólogo lo tenía claro. Con 40 años y haciendo ese esfuerzo, la causa está clara. El sentimiento que tenemos por este deporte no asegura, en nuestro interior, que algo tendrá que ver, pero no toda la causa es esa. Quizás para no castigar a este deporte, echándole las culpas, con tantas cosas que nos haya aportado, quizás por miedo a desligarnos de ello., o quizás porque somos unso zoquetes.
 ¿A caso no se castiga más a un corazón atizándole a 4'/km en una maratón o una media maratón que a 8'/km en una carrera de ultradistancia?
Lo que si es cierto es que las cosas habrá que replantearlas. Seguro que tomarlas con más calma. Y quizás alguno de vosotros debáis replantearlo (yo, casi seguro que no lo haría) y tratar de controlar. No porque sufráis esta misma dolencia, supongo que habrá otras muchas.
Al fin y al cabo, 
Da igual.
Haced lo que queráis.
La vida sigue, falta regularidad, pero sigue.

2 comentarios:

Pilar Periáñez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Pilar Periáñez dijo...
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