jueves, 25 de mayo de 2017

VI UTSM PORTALEGRE.

Hablar del Ultra Trail de Sao Mamede, podría resultarme algo monótono. Ya son seis años seguidos participando en esta prueba. Alguno, dice, que es demasiado aburrido, pero nada más lejos de la realidad. El UTSM no es, ni será jamás una carrera aburrida. entre otras cosas, porque, posiblemente, sea mi carrera. En la que pienso cada año. porque me gusta Portugal, porque me gusta Portalegre, por discurrir por una sierra, que no tiene demasiada altitud, pero es muy especial para mi.
Con Ico Bossa. Trail Barrancos. Totalista
Porque allí empezó todo.

Debo ser algo egocéntrico en esta ocasión, y poder presumir de ser de los pocos que cuenta cn seis ediciones consegutivas. De los pocos que ha podido comprobar por sexta vez, la impresionante evolución de una carrera como esta.

En cualquier caso, para mi resulta algo difícil expresar lo que siento por esa prueba.
Este año se presentaba complicada. Ya un par de días antes pude ver que la previsión metereológica nos iba avisando de que habría alguna dificultad extra. El calor.
Pero no sólo eso, un recorrido exigente, más duro que cualquier año anterior, propondría a todos los participantes a superar una prueba de dificultad, para mi fue, casi extrema.
Tan sólo en los 30 primeros km acumulabas un desnivel positivo de 2000m. Por lo que te podías ir imaginano que no sería nada fácil llegar a la meta.
Andrés. Otro duro de roer
La salida fue algo estresante, iba con Andrés (de Mérida)  y Julio (de Higuera la Real) los primeros km de la carrera. Poco a poco ibas cogiendo algo de desnivel para llegar al pueblo, y después un sube y baja hasta Alegrete, alrededor del km 20, donde empezaría el festín de rampas hasta el km 33 donde coronabas el Alto de Sao Mamede. Hasta ahí +2000m. Fui con Julio todo el rato, y Andrés había disminuído el ritmo. Una vez arríba, me dejé caer, literalmente, hasta Sao Juliao. Las sensaciones iban mejorando cada vez más. Una sección de bajada, nueva y realmente espectacular, con unos pasos y parajes, que al menos no recuerdo haber visto antes. Claro, siempre antes había pasado de noche, y en esta ocasión llevaba casi dos horas de retraso sobre los tiempos de cualquiera de las ediciones previas. Dos horas!!!
Exhasusto en Castelo de Vide. km 70
No me cuadraba mucho haber tardado tanto, no eran los tiempos previstos, ni siquiera próximos a los que me había imaginado días antes. Dos horas suponía que llegaría a meta alrededor de 3 h más que años anteriores. El rimo medio rondaba los 8:35 el km. demasiado lento, pero la realidad es que tampoco podría haberlo hecho más rápido, sabiendo lo que quedaba.
Foto de Ismael, allá por el km50


Saliendo de Sao Juliao, guardo el frontal, ya se veía perfectamente, y me sorprendía un brutal cortafuegos que miraba con cierto enfado, hacia mi derecha, no creo que subamos por ahí, me repetía una y otra vez. Pero si. Tramos que deberían rondar el 30% de pendiente. Os hablo del km 40 aproximadamente.
Después quedaría una bajada hasta Puerto da Espada, con alguna rampa liviana hasta el PAC 5, donde no quise estar mucho tiempo porque las sesnaciones eran espectaculares, de hecho consegui bajar a un promedio de 8:20 el km, que me animaba bastante. Desde allí directo a Marvao, previo paso y pose con un gran corredor/fotógrafo Ismael con su sudadera de Lobo del ACP.
Llevaba bastante tiempo sólo, casi desde Sao Mamede, adelantando de vez en cuando a algún corredor, con muy buen ritmo y con unas ganas tremendas de seguir.
En Marvao, km 60, me comentan que los primeros corredores llevan más de una hora de retraso sobre los tiempos del año pasado, pero yo, incluso había recuperado tiempo, y llegaba a Marvao en condiciones de hacer el mismo que el año pasado, alrededor de las 14h30'. Allí me cambié de ropa, algo más fresco que las mallas compresivas, ropa seca, y crema en las piernas. Salí casi sin parar, a las 9 estaba bajando por la calzada a un buen ritmo. Llegada a Castelo de Vide, con fuerzas, subía rápido, corría bien en llano, y bajaba con ganas de correr. Lástima haberme despistado en el pueblo y haber tenido que recuperar.
Parada, quizás excesiva, pero quizás necesaria.
Allí estuve con Lina, su marido y Daniel que han estado tantas veces en el UTSM como yo. Gran noticia de saber que Daniel pertenece a un gran equipo ciclista, es un crack.
En Castelo de Vide me hidraté bien, a penas comí, quizás se me olvidara o no tuviera demasiadas ganas. En cualquier caso, a partir de ahí empezaron los problemas.
Aquí con un gran ciclista, Daniel Faus
Hoy, que es Jueves, y veo las cosas de otra manera, seis días después, lo que escribo a continuación posiblemente sea describir un gran error.
Bajando del pueblo empecé a notar que el corazón se aceleraba más de la cuenta, pero no le di mayor importancia. el caso es que casi en ningún momento, bajaba su ritmo.  Pensaba que sería el calor, así que empecé a caminar. Únicamente a caminar. Y mojarme con agua. Algún momento lograba correr despacio, pero notaba que algo iba mal. Tenía muchísimo calor, y no quería más que mojarme y beber algo fresco.
En ningún momento pasó por mi mente eso de retirarme, este fue el error. Si no que constantemente me repetía a mi mismo "vamos Javi, 1km más y paramos un rato" o dos... y así fui avanzando, y poco a poco la gente me iba pasando, también.
Pero aguantaba y aguantaba.
En el convento da Provença, triste por no repetir la misma imagen de los cinco años anteriores, y triste por saber lo que estaba sufriendo, no me quedó otra que meterme directamente en la piscina. Con ropa. Estar unos minutos allí bajando la temperatura del cuerpo, fue algo sensato. No tanto lo fue renuncias a asistencia médica. Pero los tercos somos así, no queremos a nadie que nos de motivos para la retirada.
Otro error.
Seguir en la carrera, lo fue. Quedaban 10km.
Pero seguí.
Y llegué.
Y acabé por sexta vez consecutiva este UTSM.
Y me emocioné. como siempre.
Aún así me faltaba algo.
Aún así, mi corazón seguía quejándose.
Esperé a Julio. Me regaló la pulsera del Trail La sonrisa de Rafa y nos despedimos.
Y esperé a Andrés.
Y emprendimos el viaje de vuelta.

Esa cara... lo dice todo.... más de 15h!!
Después del viaje de vuelta empezaría una nueva aventura.
Y es que después de tres días ocn el corazón más rápido de la cuenta, y con un funcionamiento ciertamente extraño, decido asistir el Lunes  a una consulta médica, para ver qué ocurre.
Enseguida me manda a urgencias, y en urgencias deciden mantenerme ingresado tres días, por una arritmia que no parece demasiado normal.
Así que ahora, parece que las cosas no las veo tan normal. O quizás fuera que antes veía las cosas "no normal".
Demasiado tarde en asistir a esa revisión, y ahora a esperar unos días a que se corrija, y por supuesto, a replantearse ciertas cosas.


32º Clasificado de la General
7º Clasificado Cat. M40
Distancia: 103.6 km
RitmoMedio: 8:55min/km
Calorías: 7658C
Ganancia de Altura: 4369m

GALERÍA

UTSM 2017


EL RECORRIDO


EDICIONES ANTERIORES



LA CARRERA
Ya sabéis todos que hablar de UTSM es hablar de evolución, de organización, de espectáculo y de buen ambiente. Empezando por esto, todo aquel amante de verdad de la larga distancia, se quedaría enamorado de esta prueba. Es posible que no por el recorrido, pero únicamente por el trato que reciben los participantes, bien merece la pena repetir.
Este año en especial, he notado muchas mejorías en muchos sentidos.
Cuando vi que se suspendia esta sexta edición, y después se retomaba, sinceramente pensaba que este ño sería algo más flojo, pero nada de eso.
El recorrido en esta ocasión, al menos para mi, ha sido el mejor de todos, un recorrido espectacular, de gran dureza y muy exigente. No sólo acumula más de 4000 m de desnivel positivo, si no de la manera en cómo lo hace. Es un constante sube y baja de rambpas tremendamente exigentes, en la qeu conservar fuerzas para la última bajada es fundamental.
Tan sólo en los primero 30km llevas acumulado 2000m, lo que te hace pensar, a partir de las Antenas que la carrera se presenta dura.
El tramo nocturno, preferirías hacerlo de día, para disfrutar de las vistas, pero seguro que lo mejor es, sin duda, no dejar esta sección para el final y ahorrar hacerlo con el calor.
Otras cosas que sólo en esta carrera puedes vivir, es el amanecer en la sierra con la impresionante vista al fondo de Marvao.
Hay cosas que sólo se repiten aquí.
Perfecta organización, de verdad, es que no falta detalle, perfectos los avituallamientos, en cantidad, calidad, en personal, en amabilidad... increíble.
La señalización, es sin duda una de las claves de esta carrera. Perfecta. Si quieres organizar una carrera (sobre todo nocturna) y deseas aprender a marcar bien, anímate a realizar este recorrido. A veces pensarás que es una verdadera obra de ingeniería. Si no preguntad a Vitor Cordeiro, cómo quedó el tramo que le adjudicaron, por ese bosque, un sendero perfectamente guiado con sus bordillos naturales. Una pasada que sólo sudede aquí.
En fin, espectaculares  103 km  con +4369m.

http://www.utsmportalegre.com/https://acportalegre.com/

viernes, 28 de abril de 2017

XIX EDICIÓN LXVII MILLAS ROMANAS DE MÉRIDA

Acabo de empezar la temporada de carreras largas, y en este caso inicio con las millas Romanas. 19 ediones se han celebrado ya, aquí, en casa y sólo he participado en dos de ellas, concretamente en las dos últimas.
Pero en esta ocasión ha sido diferente.
Un par de meses antes recibía la llamada de Rubén y Gonzalo para inciciar un proyecto de caráter solidario. Tomando un café en el bar de Paco me cuentan un poco de qué va y la idea me apasionó. No sólo por la idea, si no por estas dos personas con las que trabajaría.
Atendiendo a los Colaboradores

Se me ocurrió empezar con las millas en este proyecto que ya traía el nombre de "Corro, Donas, Viven". Era precipitado, muy precipitado, pero creo que para empezar e ir arrancando sería buena idea. Al principio a penas mostraron interés dos amigos, después de contarles la idea en algún entrenamiento, pero después empezó a despertar el entusiasmo de mucha más gente que ni conocía y que se fueron uniendo a la idea. Al final fueron muchísimos más de lo esperado, gente de cualquier parte. Muchas llamadaas y mensajes de mucha gente. Veía que esto se animaba y despertaba el interés. Si, parece que hay gente buena alrededor de nosotros.
Centrado todo el rato en este tema, difusión, redes sociales, mensajes y correos, pronto nos llega un mail para realizar uun reportaje en Canal Extremadura que nos impulsaría, y junto a la difusión que Manolo, del Club Snderismo Camino Plata no dio en la página de facebook de las Millas esto empezó a despegar. Llegaban los mails y los mensajes en tromba y a veces casi resultaba complciado responder a todos.
Alumnos del IES Santa Eulalia. Mensaje de Apoyo y fuerza.
Tremendamente agradecidos.
Pero a lo que vamos que es esta carrera, y lo que ha sido para mi, porque aprendí muchas cosas.

Una de ellas es que no estoy hecho para competir, que no me va, que lo tengo cada vez más claro, y no os niego que desde la última carrera de Barrancos, que creía poder probar, en el Vicentino y Monsaraz lo intenté, pero, no, ya tengo claro que no es lo mío. Por dos motivos claramente, uno por el ambiente ue genera la competición y por otro lado poque no me gusta sufrir innecesariamente. Pero los detalles los daré en otro post para "Chascarrillo" y creo que, casi, sólo los que vienen del mundo de la montaña lo podrían entender.
AD Mérida Trail con Corro Donas Viven!

El viernes fue complicado, varios días llevaba sin descansar y la tarde se presentó con cierto estrés, la obra de al lado de casa no me dejaba echar la siesta y me levanté de la cama, casi más cansado que si no me hubiera ni tumbado.
Si, estaba nervioso, nervioso por lo que suponía la carrera. La motivación me llegó tarde, quizás demasiado para haber preparado mejor la prueba, aún así no llegaba mal del todo.
A las 18 traté de echar una mano a Gonzalo y Rubén y tenía ganas de conocer a los miembros de ADMO en el polideportivo Diocles. A las 19:30 me fui a casa y deprisa y corriendo preparé lo que buenamente pude, comí algo y al Arco de Trajano.
Allí esperaban unos cuantos alumnos con quienes, desde el escanario, mandamos un fuerte mensje a todos los que allí pudieron escucharnos. DONA MÉDULA, con el brazo en alto enseñando "patata" al estilo de Pablo Ráez. Un ejemplo de personitas encantadoras que me hicieron emocionar, junto con mia compañeros Pedro, Maria José y Marta.
Saludar a gente, mucha gente, n recuerdo uanta, y sobre todo especial ilusión a Popina y Diana.
Salida. Arco de Trajano
Héctor subido a un banco disfrutaba con sus amiguetes mirando y chocando a cuantos podía.

La salida neutralizada a pie hasta casi llegar al ferial, desde donde prácticamente todo echamos a trotar, casi hasta Mirandilla. Paso previo por la Charca lleno de gente, familiares y amigos, y después cena en el poildeportivo de Mirandilla con casi media hora de parada.
Yo tenía sueño, mucho sueño, no recordaba haber pasado tanto sueño en ninguna otra carrera antes y lo que necesitaba era un café o cocacola. Lo segundo llegó en el avituallamiento de Cornalvo, algo caliente, pero lo necesitaba. El tramo que vendría hasta Campomanes lo conocía, ya lo había hecho la semana anterior, todo bastante favorable. Y ya hasta San Pedro y  Villagonzalo, aquí estuvimos otro rato parados, hasta que nos permitieron la salida hacia la Zarza y entraríamos en terreno ya conocido.
¿Cuántas veces habré entreando por la Zarza? Creo que es una de las zonas donde más km he hecho y es que allí fueron mis primeros entrenos cuando empecé a correr por sierra.
Con Sergio hice casi toda la carrera
Quizás en la Zarza estuvimos demasiado tiempo parados, puede que unso 25' hasta que empezamos a arrancar, y puede que eso nos hiciera que costara arrancar. Pero es lo que hicimos. Calderita, Alange, Castillo de la Culebra, vuelta aalange y unos últimos km eternos hasta ver el puente Romano.
A la llegada,  como el año pasado, la misma gente. Los críos con Belén (como siempre volcada) y Gonzalo que me pasaba la lona del proyecto y que portaría con Sergio (hicimos juntos práctivamente toda la prueba) y con la ayuda de Darío y Elsa.

Un segundo miliario a la estantería y otra prueba de 100km más, pero sobre todo, haber cumplido con la ilusión de todos aquellos que colaboraron conmigo y en definitiva con el proyecto "Corro, Donas, Viven" porque al fin y al cabo yo nno hice más que recoger vuestras aportaciones y correr.

Ahora a preparar la siguiente, UTSM 2017, mi sexta Edición, pocos lo podemos contar, y será la siguiente prueba para donar.

Distancia: 203 km
Ritmo medio: 7:14 min/km
Calorías: 3.336 C
Tiempo : 12:28:38
Ganancia de Altura: 1.504 m
LA CARRERA
Juanfran. Foto para Susana y Marce. Falló el Whatsapp!! 

Partiendo de que no es una carrera de mi estilo, demasiado corrible, demasiado plana y poquísimo desnivel positivo, trataré de ser lo más objetivo posible.
Hay que tener claro que es una carrera no competitiva, por lo tanto una decisión absolutamente respetable, y a la que todos nos tenemos que adaptar sin tener que protesar por las paradas obligadas hasta que llegue la hora prevista de salida para el tiempo más rápido. Otra cosa es que a uno le pueda molestar que en algún control, como sucedió en Mirandilla, algún listo salga  10' antes. Pero lo digo por el mal ambiente que puede generar, y sobre todo, porque en ediciones posteriores, puedan llevar a rajatabla este aspecto, y en sitios como Cornalvo, es un poco más peligroso esstar 20' parados. En fin, allá cada cual.
Lo mismo ocurre con los atajos...
El recorrido tiene tramos espectaculares para verlos de día, suerte que uno los conoce y los ha podido disfrutar con luz y en ocasiones con espectaculares puestas de sol. Pasar por Proserpina, un acierto.
Con mis niños y Gonzalo
El balizamiento, es mejorable y muy mejorado respecto al año pasado, pero claro, si hablamos de una prueba en la que debes tomártela con calma, y en la que la mayoría lo realiza andando o a ritmo tranquilo, seguir las balizas es un pelín más sencillo, que si vas con la obsesión de correr y correr. 
Ahora, los avituallamientos me han parecido excepcionales Vamos, yo, que suelo pillar poco en ellos, lo que vi me pareció perfecto, sobre todo, el de Mirandilla (aunque hubiera preferido que hubiera algo con cafeína) y la Zarza. Muy mejorable el de meta, que cuando llegué, aún con un tiempo superior al previsto, no había nada. Sólo una bolsa de frutos secos. Y si el tiempo estimado es de 12 h, ahí si considero que debía haber lo mismo que para el de 20h. El año pasado me sucedió lo mismo. Eso sí en cuanto fuí a por la mochila ví que estaban preparando los bocatas, no dudaron en ofrecerme comida mientras se descargabanlas bolsas.

http://www.caminoplata.com/

lunes, 27 de marzo de 2017

II MONSARAZ NATUR TRAIL



Vuelvo a Portugal a correr, después Trilhos dos Reis, no participaba en ninguna carrera por montaña, y tan sólo me colocaba un dorsal en la MM de Los Barruecos y Mérida, dos carreras se empiezan a convertirse en marca del calendario.
En esta ocasión marchaba a Monsaraz. Lo llaman el "nido de las águilas" ( Ninho das Águias ) por estar encaramado en una elevación de la infinita llanura alentejana. Es un pueblo totalmente peatonal y tiene sólo dos calles, la Rua Direita y la Rua de Santiago. El campo que rodea Monsaraz tiene vestigios prehistóricos. Dólmenes, menhires y Cromlechs hacen de este lugar uno de los grandes campos megalíticos de Portugal. De hecho durante el recorrido tendríamos la oportunidad de visitar alguno.

 A Monsaraz fuimos 7 corredores del grupo de Mérida, Juanan, Antonio, Gaviro, Sergio, Marco, Julio y yo. Quedamos a las 6:45 (5:45 hora antigua...) donde siempre, donde el de la carretilla. Aún no había amanecido, y tardaría en hacerlo, al menos una hora más, pero no había quien durmiera un ratín en el coche, pese a haberlo intentado.
Llegamos casi una hora antes, por lo que tuvimos tiempo para recoger el dorsal, comer unas torrijas que llevó Antonio, un café y poco más. Empezamos a cambiarnos y a preparar la cosas con las dudas de si llevar chaqueta cortavientos, chubasquero o nada... Yo decidí por llevar únicamente una térmica y manguitos. Me cargué de 5 o 6 pastillas de sales y dos gemínalas, ese sería toda mi reserva para la carrera, más lo que pudiera pillar en el recorrido.
En la salida hubo reencuentro con muchísimas caras conocidas. Por un lado los B-Trail, Javi, David, Paco, el pedazo de fotógrafo Ramón, José. También con Guerra, Fernando, Ángel (gracias por la ropa)... y muchos más.
Así que entre chascar con unos y con otros, no nos dimos cuenta de que dieron la salida, así que tocó remontar desde la cola y cuesta arriba hasta conseguir alguna posición algo adelantada. Empecé a correr demasiado fuerte. Muy fuerte, vamos como si de una media maratón se tratara, parece que no me daba cuenta de que en un momento u otro lo pagaría. Así lo íbamos relatando Guerra y yo durante todos los 20 primeros km, pero ninguno bajaba el ritmo, uno se adelantaba y después se medio-quedaba. Así fueron cayendo km y km. Y llevábamos casi 20 por debajo de 5´/km, demasiado rápido.
Entonces empezaron las primeras rampas, no eran rampas demasiado duras ni de gran desnivel, ya que la cota mínima de la carrera estaba en 165m y la cota más alta en 350m, así que imagínate lo que supondría acumular 1500m en ese tipo de cuestas.

A la altura de el Castillo de Monsaraz´, allá por el 27, me alcanzó Gaviro, y empezamos a bajar del casito los dos. Debo reconocer que nos km antes me había venido algo abajo, y me encontraba bastante cansado del ritmo que me marcó Guerra, pero al comer unas naranjas y un vaso de cocacola, me levantó algo el ánimo y los dos nos lanzamos hacia abajo.. Andrés algo más, hasta el punto de aterrizar contra el suelo. Al comprobar que no tenía nada, seguimos juntos. pero cada vez que contábamos con una bajada muy pronunciada, la plantilla de la zapatilla izquierda se me doblaba. Más o menos aguantaba porque se volvía a colocar, pero llegó un momento en que la doblez permaneció y no me quedó otra que parar a quitarla. Iba muy incómodo. Gaviro se había quedado atrás y me mosqueaba bastante, pero al rato desde lo alto de un cortafuegos, alcancé a verle y comprobar que seguía.
Más adelante me encontré con Julio. Me estaba empezando a encontrar muy bien, con la carga normal de un tipo de carreras de este tipo, y con algún calambre que otro, pero lo aguantaba bien. Pastillas desales, y agua, toda la que podía, para estar bien hidratado, a pesar de no ir lo suficiente.
A penas quedaban 5 km para llegar, ya estaba un poco cansado de rodear y rodear, subir y bajar rampas tan cercanas la una de la otra. Me habían sobrado lo primeros 20, pero la ilusión de llegar con el reto conseguido de la primera carrera en el nuevo proyecto de carácter solidario, me empujaba, y de verdad, que me dio muchísimas fuerzas. Era distinto ahora no sólo corría por mi, si no también por un motivo, por una causa como hice hace unos años con la carrera que creé en Calamonte. Volvía a tener motivación por ayudar, por colaborar y por mirar más allá de nuestro propio ombligo.
En la llegada me pasaron muchas cosas por la cabeza.
Me acorde, mucho de Analice. La organización recordaba esta corredora, que fue uno de los mejores ejemplos de fuerza de voluntad y persistencia en el trial portugués y a quien pude conocer, animar y felicitar personalmente en más de una ocasión. Te echaremos siempre de menos.
Me emocioné, de nuevo al tomar conciencia de que este proyecto de Corro, Donas Viven empieza a ser realidad, y que de verdad, echaremos un cable, o al menos, lo intentaremos.
Oir a paisanos emeritenses, legionarios, animarme y chillar cuando llegué me hizo darme cuenta de nuevo, que aquí no hay rivales, que todos vamos a una, o al menos los que queremos disfrutar del placer de sufrir haciendo lo que te gusta, sin más que disfrutar.
Recordé a dos buenos amigos y ella una tremenda muestra de fortaleza. Acabar esta carrera, tenga la dificultad que tenga, va por vosotros también.

12º Clasificado en la General
7º Masculino M40
Distancia: 43,63 km
Ritmo medio: 6:14 min/km
Calorías: 3.336 C
Tiempo : 4:32:01
Ganancia de Altura: 1.537 m

LA CARRERA.
Bueno, esta no es una carrera de mi estilo, a mi no me va eso de correr rápido, vamos, no es que no me mole, si no que es que no se me da bien, empiezo a sentir un sufrimiento que no me gusta nada.
Pero a lo que vamos, más de 20 km de llano, en el que acumulas unos 350m de desnivel positivo, casi, casi como la media de Mérida, pero con la diferencia de contar con un par de tramos algo complicados, pero muy, muy cortos, de ahí que el ritmo en esto 20 km esté más cerca de 5 que de 4:30. También con tramitos de mucho barro, donde lo que más cuesta es arrastras las zapatillas cargadas de arcilla pegajosa. Te vas al quinto jaral a pillas alguna cuesta, bueno, una de subida y otra bajada. Vamos que no merece la pena desplazarse hasta allí si no es para ver el Menhir en el camino.
Después llegas a la zona de Monsaraz, allí empieza la fiesta, algo más entretenido, de hecho algunos tramos tan peligrosos que la concentración te hace casi disfrutar tanto que casi te olvidas de maldecir los primero 20. Pero no puedo evitar decir que se hace tremendamente pesado ver el castillo todo el rato, y ver que no te alejas, que lo tienes ahí y subes y bajas sin parar, por secciones prácticamente paralelas. Tiene su lado positivo, si te quieres retirar, estás relativamente cerca, o que lo ves todo tan cerca que creerás que enseguida llegaras. Por otro lado, el negativo, se te hace eteeeerno. Crees, como te he dicho antes que vas a llegar, pero no llegas... Si encima a dos km un motorista te dice que aún te quedan 5, o poco antes otro voluntario te dice que ya no se sube nada más, y después te enfrentas a las escaleras, un tanto absurdas... se te hace si cabe más largo. Los tramos de calzada serían espectaculares si las zapatillas agarraran algo. No algo más como podría decir alguno... sólo con algo me hubiera bastado para no bajar casi andando.
Por lo demás el resto genial. Marcaje perfecto, avituallamientos correctos, zona de salida y llegada podría ser algo mejorable en cuanto a recursos o equipamiento. Lo noté algo desolado. El tiempo no acompañaba demasiado, eso es cierto.
En fin, cuando llegue la fecha me pensaré si vuelvo o no.

EL RECORRIDO

WEB DE LA CARRERA

http://trailrunningmonsaraz.com/

jueves, 19 de enero de 2017

TRILHOS DOS REIS. 2017

Antes Trail Vicentino, ahora Trilhos Dos Reis.
Una carrera en la que lo único que ha cambiado es el nombre. Y es que José Presado no ha dejado que este evento deje de crecer, y así, en este 2017, creo que se ha convertido en la mejor edición de las 4 veces en las que he participado.
Con este objetivo de querer mejorar, resulta difícil no pensar en volver en la siguiente Edición. ¿Quién sabe lo que nos encontraremos?
En esta ocasión, tras unos pequeños trámites administrativos, conseguimos plantarnos allí cuatro del grupo de Mérida para la carrera larga (Paco, Gonzalo, Andrés y yo), y uno más para el trail corto (Diego) consiguiendo los cinco terminar la carrera en bastante buenas condiciones.

Yo decidí colocarme delante en la salida, porque ya el año pasado sufrí una buena retención en la primera rampa, y así que en esta ocasión prefería apretarme un poco al principio y después andar más desahogado. Posiblemente este sobreesfuerzo, sin calentar previamente, me pasó factura antes de llegar a los 10 primeros km. Y es que llegamos a Portalegre con el tiempo bastante justo, tanto que en una de estas estuve a punto de ir en gayumbos a la salida, por "casi" olvidar ponerme los pantalones.
Salida rápida y sin darnos cuena ya en faena. Tramos muy similares al UTSM (donde volveré por 6º año en Mayo) La antena y los molinos por los que pasas de madrugada, en esta ocasión los disfrutas de día.
Esta carrera es toda una aventura, no sabeslo que te vas a encontrar, lo mismo un tramo de pista, camino, trocha, roca, trepada o destrepada. Lolo Díez la describe bastante bien "Una carrera a la portuguesa, culebrera, ratonera, divertida, juguetona o sea una putada en toda regla" 
No se a cuenta de qué, pero en todo momento pensaba que la carrera rondaba los +1900 m de desnivel, y lo único que había visto del recorrido era hasta el km 17, o el 18, si me alargas mucho, y hasta ahí, creía recordar que todo lo "gordo" habría pasado. El sentido de la carrera era casi inverso al año pasado.
Allá por el 18 llevaba unas 2 horas de carrera, me encontraba bastante agotado, y sobre todo por un leve incidente sobre el km8, pero a pesar de ello, era un tiempazo, y además veía que llevaba más de +1000m de desnivel, por lo que "no me quedaba nada, un entrenillo de unos 24 y +800m como mucho...
Al poco me alcanza José M. Guerra, yo ya iba bastante tocado y apenas podía seguir su ritmo, pero el poco tiempo que lo aguanté me informaba de que el desnivel totas de ascenso rondaba los +2150m lo que me sentó como un auténtico jarro de agua fría, o sea que me quedaba otro tanto como el que llevaba, pero con el cansancio acumulado (al final fueron más de +2.200) Empecé a atar cabos y recordé que aún no habíamos subido a las antenas ni a los molinos, o sea que qudaba tela.

Ayyy los molinos y las antenas, las antenas y los molinos, que aparecían y desaparecían. Que los miraba de reojo y me decía "espero que no haya que volver a subirlos". La maldita obsesión por acabar aquel martirio, alargaba cada kilómetro que recorría, y el reloj... el reloj, parecía que estaba parado.
Pronto me encontré con Daniel Faus, y me dió una alegría enorme!!
Al final atravesamos uno de los viñedos, que recuerdo perfectamente de hace dos años, desde ahí, a penas eran tres o cuatro km, y salvo dos rampillas, todo cuesta abajo. Empezaba a animarme (no duraría más que hasta la meta,, o sea unos 10'-15'). Eso si, la cuesta que quedaba, esa última justo después de saltar la valla de madera, no me la perdía, llevaba muchas cuestas abajo sin correr, esta era la últim, y me lancé, directo a la llegada.

103º en la General
23º en Cat VETM40
Distancia:43,15 km
Ritmo medio: 7:54 min/km
Calorías: 3.328 C
Tiempo: 5:47:29
Ganancia de altura: 2.265 m
CLASIFICACIÓN 2017
LA CARRERA
Esta carrera es típica de las que te encuentras en Portugal, de esas que en las que parece imposible sacar un trail, porque no cuentas con una enorme cadena montañosa, llámese Picos de Europa, Pirineos, Gredos...  pero sacan un recorrido tan espectacular que una vez la terminas acabas tan sorprendido por la belleza del recorrido, como de la consciencia de haberla terminado. Y es que este tipo de carreras se te puede atrgantar bastante, al menos, si vas a correr y a esforzarte.
Ya llevo varios años corriendo en Portugal, y en concreto cuatro participando en esta carrera, y debo decir que ha evolucionado de una maera increíble, metiendo tramos de todo tipo.
Es por ello que es una carrera que os recomiento, porque creo que no le falta de nada. 
Trail de 45km, una distancia ideal para los que se inician en las carreras de ultrafondo, con un desnivel de +2250m que puede ponerte a prueba. Senderos espectaculares, trochas desbrozadas, por sitios inimaginables, cambios de ritmo, subidas y bajadas bruscas, destrepes y trepes, gargantas con y sin agua... vamos que es toda una aventrua, y divertida, que es lo que queremos.
La organización, también es típica del país luso. de esas que poco le falta, casi perfecta.
Marcaje perfecto,con sus clásicos letreros, y mensajes de ánimos, por los sitios más inimaginables. Los avituallamientos geniales (sólo eché en falta cola después del segundo avit, pero que los haya con caldo/sopa, o con carne a la brasa, pan con chorizo....  es todo un regalo!!).
Muchísimos voluntarios indicando, y animando, y bueno, esos difrazados que te metían en todo un ambiente medieval... 
En fin un espectáculo!!!

EL RECORRIDO


WEB DE LA CARRERA
http://daport.wixsite.com/tdr2017


lunes, 21 de noviembre de 2016

IV TRAIL TRANSFORNTERIZO BARRANCOS


Trail Transfornteriço de Barrancos también lleva el nombrede Ico Bossa. Conocí a este tipo, como no puede ser de otra manera en el UTSM y tuve la oportunidad de conocerlo mejor el año pasado en la III Edición de Barrancos, y en el V UTSM (pocos, como él han completado todas las ediciones de ese ultra que llegó a ser referencia de muchos corredores en la distancia de los 100km)
Sergio, Raúl, Falcón y yo
A parte de quien la organiza, a mi me gusta llamar también a las carreras por aquellos que me hablan de ella, porque ya la ha hecho anteriormente. Esta carrera la conocí por el Lupi y Yaco, que hicieron la II Edición en el 2014, desde ahí nos han arrastrado a otros, de la mima manera que hago yo mismo con otras pruebas. En esta ocasión, por las lesiones de Marco y Falcón y gripe de Gaviro, hasta allí sólo nos desplazamos Sergio, Raúl y yo. 
Más de 100 corredores en un  recorrido que no es de mi estilo, aunque si que cuentan con secciones que me han encantado, por supuesto, el paisaje en todo el recorrido es espectacular y la organización excelente.
Llegamos tarde a la salida, vamos, que fue bajar las escaleras hacia el arco de salida, hacernos foto dedicada a Falcón y ya estaban dando la cuenta atrás.
Tenía claro que al ser la última carrera, daría todo, así que nada más dar la salida, empecé a recuperar puestos, ya que estaba el último, hasta lacanzar a un grupo de 10-15 corredores que traté de mantener a la vista todo el tiempo que pude. Así, salimos del pueblo y nos acerccamos al río. Por senderos y secciones algo complicadas, y también peligosas, por el riesgo de caer al rio, y no saber si el agua te amortiguaría el golpe, o por el contrario darías contra una roca. Un par de resbalones, por ir desconcentrado, me avisó de que mejor sería dejar de ver a los de alante, e ir un poco más tranquilo.
Sobre el km7 se cruzaría el río, y con los pies mojados empezar una pequeña subida, y alcanzar al primer Abastecimiento (del cual paso, poque llevaba algo más de medio litro de agua en mis botellas y esperaba parar en el 14 aprox)
Señalización y carteleria genial
Empezaba a subir la temperatura, y cada vez sudaba más, así que empecé a tomer alguna pastilla de sales, para recuperar lo que perdía. Me iba hidratando bien todo el rato y las sensaciones eran bastante buenas. Sobre el km 14 me ecuentro a Fernando, el reloj se ma había parado antes e iba despistado de km, pero me cnfirma que rondamos el 14, bebo casi lo que me queda de agua, esperando tener ahí un abastecimiento para rellenar la botella vacía, pero no lo ví, aún no se dónde estaba, el caso es que ya casi iba sin agua, a penas un trago, y eso que no suelo terminarme la botella del todo hasta que no aparece el avit.

En fin, que así hasta el 24 que me encontré a Fernando y me dío un poco de su botella. sólo en el Castillo me ofrecían anís!!! pero agua?? yo quería agua! Tuve que regular, mucho, muchísimo, a parte de que tenía la boca seca, un calor que me moría, me sobraba todo y tenía un agobio de narices,  paré a echar una meadilla y el color tenía toda la pinta de una deshidratación considerable. La cosa no pintaba muy bien y empezaba a agobiarme un poco.
Al llegar al Cortijo, avit3 cargué bien y bebí todo lo que pude, aunque me llenara tando que me impidiera correr, por el brusco movimiento del líquido en mi estómago, así que fui de trote con Guerra, que se marcó otra pedazo de carrera. 
Última Rampa
Aunque poco después de echar un rato hablando, me dejo caer en alguna rampa y sigo hacia delante, me paro con otro corredor portugués, que parecía ir bastante mal, y después con otro más de mérida, que me asustó cuando me dijo que debia ir controlando su corazón por una arritmia. No tenía demasiada prisa, aunque huebiera sido un buen tiempo hacer menos de 5h!!
Así que a por ello fui y empecé a correr todo lo que pude cuando pude... me lanzaba en las cuestas abajo, algunas cuesta arriba las trotaba, otras más duras las caminaba tan rápido como me lo permitían mis piernas y el ver a gente de la caminhada o del trail corto, me animaba a tener una referencia a quien alcanzar
Esta también va por ti!!
Sobre el 38, el último avituallamiento, La Ponderosa, y me encuentro a Vitorino!!! una alegría verle, y allí que me quedo un ratín hablando comiento y bebiendo. Ya sólo quedan 4 km, con una corta pero durísima rampa, y después bajar y bajar.
En meta recuerdo cómo el año pasado me emocionaba al llegar, con un papel en las manos que dedicaba la carrera a Pepi, aún la recordamos la echamos de menos...



Una carrera más para este año, de carreras, que. sobre todo, han sido de largas distancias.
Sexto de la general.
Segundo en mi categoría, M40.
Con sensación de haber alcanzado, al menos, un puesto más, pero no fue así.
Distancia: 41,59 km
Ritmo medio: 6:54 min/km
Tiempo: 4:46:37
Ganancia de altura: 1.521 m
Temperatura media: 21,6 °C
LA CARRERA
Trail Transfronteriço de Barrancos se desarrollan en una localidad portuguesa, a escasos metros de la fronterea con España. Un paraje que no cuenta con grandes montes, pero si bastante irregular, donde Ico Bossa se ha encargado de diseñar un recorrido de gran dureza, y es que pese a no contar con un desnivel espectacular, unos +1520 m ( cortas pero duras rampas) se te pueden atragantar uncos cuantos km y cionvertirse en una carrera infernal, si no reservas algo de fuerzas para el final.
Yo las reservé obligado por la falta de agua.
La carrera está perfectamente marcada, no da lugar a dudas, baloza blanca y roja inconfundible porque lleva el logo de O Mundo da Corrida. Sólo un despiste te podría llevar a confusión.
Los avituallamientos, estaban bien, en cantidad y calidad. El segundo creoq ue no debía estar bien colocado, porque yo no lo vi, al parecer estaba un poco escondido, o bastante, fue la unica pega del recorrido.
Y por último, quizás algo a mejorar serían los premios. Si, habrá que correr más, pero no puede correr lo mismo un chavalín de 20 años que uno de 40. No sólo porque yo me quedara sin un recuerdo de haber quedado segundo de M40 y que posiblemente no se repita nunca más, pero es que entre los 6 primeros sólo había dos M40...
En fin una carrera familiar, muy recomendable, el avituallamiento final, invita a conocer y a relacionarte con gente, reencontrarte con muchos y pasar un buen rato, lo que supone lo mejor de la carrera y del día. Merece la pena ir aunque sea sólo por ese rato. No cabe duda de que es una carrera organizada conmucho caariño, donde se han mimado hasta el último detalle, clara evidencia de que se hacen las cosas por amor a este deporte sin otro deseo más alla de que disfrutemos.
Gracias Barrancos.


EL RECORRIDO


WEB DE LA CARRERA

http://lanunayelsol.blogspot.com.es/2015/12/iii-trail-trasnfronterizo-barrancos.html

jueves, 3 de noviembre de 2016

VALENTRAIL 2016



Ir a Valencia de Alcántara, es ir, para algo especial. Me rondaba la idea desde hace tiempo, pero después de haber acabado el ULTRAIL LA COVATILLA, hacía dos semanas, prácticamente tenía descartada mi participación en VALENTRAIL 2016.
En cualquier caso, pasados dos días del ULTRAIL comencé a rodar poco a poco, otros dos días de descanso y de nuevo a la carga.
Así poco a poco me fui encontrando cada vez mejor, y salía a entrenar con buenas sensaciones, lo que cada vez me convencía de que podría ir. En cualquier caso, parece que le perdí algo el respeto a estas carreras, porque no eran 15 o 20 km, serían 48!!
La semana previa ya casi tenía claro que no iría, incluso el sábado antes de la carrera me fui a correr un rato por Cornalvo, haciendo alguna cuesta flojita. Después nos marcharíamos a Cácaeres a disfrutar de la música y el ambiente del Irish Fleadh de Cáceres con unos amigos, para acabar con cenita de aniversario, por lo que estaba claro que las opciones se agotaban.
en cualquier caso, a las 4 de la mañana me desperté (las 5 con el cambio de hora) y ya casi no paraba de darle vueltas a la cabeza. "voy o no voy..." esto me lo repetiría varias veces, y cansado de dar vueltas en la cama, me levanté, preparé un bocadillo de pollo empanado y hacia Valencia de Alcántara.
Ya empezaba a sentir los nervios de volver a esta localidad rayana. Nada más llegar me encuentro el coche de Gescoven (por allí andaría Ismael) y a Manolo con un grupo de voluntarios que se dirigían a sus posiciones. Uno de ellos preguntaba que dónde descargaba las cajas de patatera que llevaba en el coche... casi le digo que las pase al mio, si quiere.
Café y directo al autobús que nos transportaba a la frontera. Allí donde tantas veces había ido a pasear por la sierra, de país a país, en busca, entonces de bloques y paredes donde escalar.
Es un lugar increíble este donde se empezaron a entregar dorsales. Mucha gente conocida allí, Aitor, Chema, Joao Carlos, Joao Farinha, MªVitorina.... españoles y portugueses encontrándose en eventos deportivos. ¿Por qué será que tantos españoles, sobre todo extremeños nos desplazamos a las carreras lusas?

Con un poc de retraso se da la salida, con unos 5km en ascenso por tierras portuguesas, la temperatura era ideal, al coronar este primer rampón empezaba una larga bajada. Empecé a adelantar a algunos corredores y distanciarme de otros tantos que iba acompañando estos kilómetros. Llegas al Albergue y el restaurante de Javi, donde, cuando era más joven e iba a escalar, tomábamos el cafetillo y nos daba permiso para aparcar. Desde aquí empezaba un tramo precioso, en subida por unos senderos empedrados coincidentes con la ruta Transfronteriza realmente espectaculares, entre castaños y castañas caídas al suelo. Te transportaba a otra época y coincidía con sombra y un agradable fresco que te invitaba a correr disfrutando realmente de este deporte, porque a medida que avanzabas disfrutabas tanto que olvidabas lo que te quedaba delante  y sólo quería estar ahí, en silencio disfrutando de una extrema y agradable soledad.
Y entonces llegabas al Pino, allí caras conocidas, no recuerdo su nombre, pero si recuerdo perfectamente que me lo encontraba cada día que iba a comprar el pan a Panpi. Me emocionó.
Poco después y tras recorrer un terreno relativamente cómodo, con alguna subida tranquila, tocaba pasar por Jola, allí habría otro avituallamiento, a penas había parado antes de el. el calor ya apretaba y decidí quitarme la camiseta térmica, que muy amablemente me recogió Filomena Cordeiro para llevármela a meta. Un señor muy amable te explicaba que ahora no ibas a correr tanto, que ahora nos esperaba una dura subida. Sería alrededor del 18 cuando la fiesta empezaría con una durísima subida, onde conseguí alcanzar y pasar a tres corredores más. Había estado corriendo prácticamente sólo hasta entonces. Cuando les paso, más adelante otro duro cortafuegos y veo a lo lejos a otro más, y a por él que me voy, alcanzándole al llegar a la torre de vigilancia sobre el 26.
Allí, a lo lejos empiezo a escuchar de nuevo a Rubén, Javi y Juan Carlos dándome ánimos y fuerzas (y sería la segunda o tercera vez que les veía, parece que me venían siguiendo). Ruben me dice que queda lo peor, pero iba animado y le contesté que muy malo no debe ser lo que queda cuando apenas quedan 18 km para meta y no más de 1200m positivos... "si ahora viene bajar y subir el acero"...
El acero deben llamar a un cortafuegos durísimo, donde solía entrenar yo, mucho antes de correr, cuando me preparaba para mi primer viaje al MontBlanc . Cuando empiezo la subida, a lo lejos ya eía siluetas de personas que te servían de referencia de lo que te quedaba. Pero a medida que me iba acercando a ellos, de nuevo oía gritar mi nombre. Fue increíble. empecé a subir casi llorando de la emoción, con la piel de gallina cuando veía que ahí seguían ellos, apretando y dando fuerzas. Parecía como un chute de geles. Entonce me tomé un tiempo para recordar con ellos, entre otras cosas, algo que aprendí allí: "Las copias a dos bolis" (cuando a un alumno le mandabas hacer algunas copias, había uno, que empezó a hacerlas con dos bolígrafos al mismo tiempo, dos líneas, reduciendo así es número de copias. Claro, entonces no sabías si castigarle con el doble o premiarle por el ingenio.). Buenas risas...
Desde allí empezaría la bajada hacia la Gasolinera de la frontera, cruzando por unos pasos inferiores de la N-521 y después afrontar la última cuesta durilla, pero corta. Entonces una nueva sorpresa. Mi jefe de Departamento Chisco. Aquello fue la bomba!!!
Este tramo lo conocía bien poque por allí también había pateado mucho bscando vías de escaladas, allá por el 2008 (mi antigo blog).
Ya sólo quedaba atravesar las Casiñas y dirigirte a la fábrica de agua, para llegar en poco al Molino de la Negra (bueno, cerquita) allí donde Héctor casi aprendió a caminar. Uno de los lugares, al menos para mí, más misteriosos y bonitos de la zona, atravesando el regato de la Miera. un espectáculo.
Poco quedaría ya de esta precios aventura, sólo dirigirte hacia Valencia de Alcántara para disfrutar de una llegada, pasando antes, por mi antiguo centro de trabajo (IES Loustau-Valverde) que tantas cosas buenas me aportó y tanta gente me permitió conocer, compañeros y alumnos, con los que aún tengo el placer de mantener contacto.

Nada más pasar el arco de meta, lo último que me quedaba, era felicitar a Ismael y Manolo, por este excelente trabajo, y a todo los miembros de su equipo, amigos y voluntarios que se desplegaron por todo el recorrido.

De verdad, felicidades a todos.
Manolo Lapa e Ismael López

LA CARRERA

VALENTRAIL 2016 cuenta con un espectacular recorrido con todo tipo de terrenos, que la hace apta para todos los gustos, senderos, pistas, tramos técnicos de roca y piedra, cortafuegos, y los características trochas de marca Trilhos portugueses que lleva su duro trabajo previo de desbroce. Un recorrido que ha mejorado muchísimo respecto a la primera edición de VALENTRAIL 2015.
Recuerdo a UTSM
Salida desde la abandonada frontera te transporta a otra época.
Trilhos portugueses y españoles se unen sin esa frontera para ofrecernos lo mejor de Sierra Fría.
Es un recorrido muy trabajado, no sólo en cuanto al diseño, que le habrá hecho a sus organizadores, recorrer muchos kilómetros en busca de los pasos más espectaculares, si no en cuanto a preparación de algunos de sus tramos intransitables.
Recorre caminos y sendas históricos, como la ruta transfronteriza y otros pasos de contrabando entre España y Portugal.
La época es ideal, aunque no fue normal el calor que hizo para estás casi en Noviembre.
Avituallamientos entre 5 y 7 kilómetros de buena calidad y fuentes y arroyos en la segunda mitad de la carrera te permiten refrescarte con agua limpia y fría. La calidad y contenido de los avituallamientos buena, quizás a alguno le hubiera hecho falta algo más en cuanto a sólidos, pero en general bien.

Una carrera, sin duda, para marcar en el calendario.

Por otro lado, el amplio abanico de posibilidades De hacer turismo post-carrera, es un punto a favor para aquellos que no conozcáis la zona. Valencia de Alcántara, Dólmenes (Rutas de dólmenes), el corcho, el castaño, bellas localidades y pedanías, Marvao, Castelo de Vide o Portalegre...
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domingo, 23 de octubre de 2016

ULTRAIL LA COVATILLA 2016

Sierra de Béjar, uno de los lugares que tantas y tantas veces he visitado para caminar o escalar, en roca o en hielo.  A la que a tantos amigos que he llevado, para conocer e iniciarse en la montaña. Incluso recuerdo cuando llevé a mi perro Ginko, un Braco Alemán, que tuve que bajar desde el Calvitero al Travieso en brazos, dentro de mi abrigo, porque el pobre tiritaba.
Tantas cosas buenas me ha aportado esta sierra, que no podía dejar pasar la oportunidad de participar en su primer Ultra Trail.
Una carrera diseñada por Miguel Heras, un tipo sencillo, algo serio quizás, o cuanto menos tímido, al menos eso me pareció cuando recorrimos un tramo de la Ruta de la Plara en el Reto de Gonzalo de la Granja.
Este mes de octubre no es bueno para mi, ya desde hace más de 20 años, que estos mediados de mes, me recuerdan cómo se empezaba a desmoronar parte de mi vida, aunque poco a poco la hemos ido reconstruyendo con el apoyo de Belén. Pero resulta inevitable recordar que fueron días tristes. Y que esos días tristes han durado años. En parte por eso, grandes retos que me mantengan concentrado en otras cosas, en cierto modo me ayudan, aunque en esta ocasión, casi que me metían más presión, y es que no iba nada motivado, quizás por sentirme algo débil física y mentalmente.
El Ultrail La Covatilla partía las 7 de la mañana del parque de Béjar, allí donde nos dejaba el autobús cuando subía a la sierra desde Béjar, a veces a dedo, a veces a pie, tramos por carretera, tramos por sendas.
En esta ocasión, subiría a pie, y mucho más rápido de lo que jamás lo hubiera hecho con veinte años, y además, por un recorrido bastante más largo. 
Empezaba de noche, por lo que teníamos que tirar de frontal, y subías directamente hasta la Estación de esquí de la Covatilla, la pasabas y del tirón hasta la cuerda del Calvitero, o sea para calentar, unos 14 km con 1300m de desnivel positivo. No estaba mal, pero era para pensar que lo tenías que tomar con tranquilidad.  Dos avituallamientos antes de llegar a la cota mas alta de esta sección, en el primero decidí no parar, no me hacía falta, en el segundo, casi que no se podía del intenso frío.

Dividí la carrera en varios tramos, la planifiqué, cosa que nunca había hecho antes (iba bastante "cagado"), y los tiempos hasta aquí no se cumplían ni se acercaban, ya que iba mucho más lento de lo esperado, tanto como 1`30" el km más lento... no se en qué estaría pensando en casa cuando me marcaba estos tiempos...
Hacía un frío que apenas te permitía hablar o beber en el avituallamiento de la Estación. Veníamos de atravesar un bosque con mucha humedad y la ropa estaba calada, era inevitable, al menos para mi, tirar de chaqueta y guantes. También el viento pegaba fuerte arriba, y de cara, pero las vistas que tenía allí te hacía la carrera no sólo más llevadera, si no, incluso mucho más fácil. Aquello lo conocía, había subido allí muchas veces. Ver el remonte abandonado de Candelario me animaba mucho más. Ese remonte es la referencia para bajar al travieso cuando la niebla te sorprende y ciega el camino de vuelta. Allí, justo, allí, por donde estaba pasando, dormí la primera vez ue subí en invierno, tendría unos 19 años. Salimos tan tarde de Mérida, que la subida la hicimos e noche, cosas de chiquillos, y allí, sobre una inmensa bola de nieve, plantamos la tienda. A veces me recuerda como si estuviéramos acampados en el planeta de la portada del Principito.

Desde allí directos hasta la laguna de Solana, previo paso por la del Trampal, con algunas secciones algo complicadas y un paso que no te permitía descuido, si no querías acabad dándote un buen remojón en el charco.
Una vaca muerta en el camino nos avisaba de que lo que quedaba no iba a ser sencillo, y es que lo que quedaba era subir todo Arroyomalillo, desde la central.
También había hecho esta subida, varias veces en invierno, todo nevado y una tramo, este verano. Ya sabía a lo que me enfrentaba, y en este tramo se unió a la subida José y Manu (Jerteño y Montijano). La subida se hacía más llevadera, aunque Manu se empeñara en que lo que quedaba era lo que se veía, y nosotros le advertíamos, que no... aún, después de ese alto, venía otro, y después otro. Es una subida que parece no acabarse... aunque solo se hace interminable si no miras atrás y valoras lo que estás remontando, la de obstáculos que vas superando. Mirar atrás y ver cómo la Laguna de Solana se aleja y cada vez se hunde más a tus pies, era como sentirte cada vez más grande, más fuerte, más poderoso. Vencedor absoluto del que, quizás, fuera la sección más dura de esta carrera.

Va quedando abajo y pequeña, como ella misma te tuviera miedo de lo que vayas alejando. Parece que no quisiera quedarse allí, sola. Y eso te hace sentirte cada vez más fuerte.  Y es que en estos 10 km te subes más de 1000 metros, por unos pasos realmente técnicos y duros, por algunas trepadas, que cerca del III grado de escalada (quizás IV-), podrían estar, y eso, con los casi 30 km que llevas en las piernas, se llega a notar.

Pero al final ves que a penas te quedan unos metros para llegar arriba, y ves tan cerca el Torreón que te vienes muy arriba, ya pasó lo duro... ya si se acaba Manu, aquí hemos terminado. Es un espectáculo ver Hoyamoros desde aquí arriba, y el valle del Jerte, casi todo entero, a tus pies. Eres el amo, el........

Pero llega el Paso el Diablo antes de coronar. una complicada bajada en las condiciones en las que vas. A mi es un paso que casi siempre se me atraganta, bueno, al menos cuando lo bajo con los crampones puestos... esta vez, no se si iba emocionado, pero la bajé muy cómodo. Algo menos Manu y José. Cuando me quise dar cuenta estaban un poco más atrás, pero seguro que me cogían pronto.

A partir de allí, tocaba bajar, y bajar y bajar, una interminable bajada hasta Hervás, espectacular la bajada hasta Hoyamoros, y precioso correr por los prados de este circo por donde tantas veces había subido en invierno.
Ya iba sólo, completamente sólo. Miraba atrás y no veía a nadie, pero es que tampoco conseguía tener una referencia delante. Entonces vi a un voluntario y bromeando le dije que era el primero, que animase, pero el tipo, algo serio, y con pocas ganas de broma, me soltó -"pues llevas 60 o 70 delante, quizás más"- lo que a mi no me afectó lo más mínimo, al fin y al cabo estaba bastante bien... dentro de los 100  primeros como antes había bromeado con Javi, David y José en nuestro gran hotel cinco estrellas...
Y es que nos habíamos hospedado en un hotelillo...hostal, para ser exactos, que bueno, para lo que valía, no estaba mal del todo, si no fuera porque a mi se me undió la bombilla de la lámpara y tuve que usar el único enchufe que había para encender otra lámpara de mesilla, y con un ladrón poder cargar el móvil y el reloj... Julio (Villanueva) también se quedó allí, según me contó cuando le alcancé en Candelario -"Si, me he quedado en un hostal, algo cutrecillo en Béjar"- Acerté al decirle el nombre... era el mismo que el mío.

A lo que iba, que se ve que al decirme el amigo que iban 70 tipos delante de mi, me dije que me lo tomaría con calma, total, ya no iba a ganar la carrera...
Algo más feo era el recorrido desde el Avituallamiento después de Hoyamoros (donde solemos dejar el coche cuando subimos a hacer alguna invernal) hasta Hervás. La bajada por la calzada de piedra hasta el espectacular barrio judío, se me hizo interminable, con innumerables torceduras, tropiezos y alguna caída leve. Deseando terminar.

Pero llegar a Hervás era síntoma de que se podía acabar la carrera, era decir que sólo te quedan unos 30 km, y según el perfil, parecía estar terminado. Lo malo, que ya hacía bastante calor, que las piernas las llevaba con calambres desde que iba cruzando Hoyamoros, allí por el km33, y es que se empezaba a notar la falta de entreno de las tras semanas previas con un cúmulo de circunstancias que me impidieron, al menos, adquirir la confianza que este tipo de carreras requiere.

En Hervás llegué bastante motivado, sobre todo porque me iba a cambiar de zapatillas, y es que me volvía loco por calzarme unas zapas más blanditas para lo que me quedaba.

Cambiándome sentí un golpe en la espalda y allí estaba Andrés. -"Acho me retiro, que es que me duele la barriga, tengo una pelota..."-  "Nada de eso, vamos a seguir hasta el siguiente, que puedes acabarla, aguanta un poco que puedes"
Me hizo caso, se animó, esperé un rato a que se preparara y empezamos el camino juntos, pero creo que algo más que, sólo la barriga, le estaba jugando una mala pasada.
Era el km 53, quedaban unos 30km aún, no demasiado duros si empiezas la carrera ahí, pero si algo terroríficos si llevas 50 con más de 3000 metros de subida.
Yo me obsesionaba un poco con llegar a Peña Negra de día, a Andrés lo veía cada vez más atrás, hasta que dejé de verlo definitivamente.

Me uní a un "asturianu" bastante majo y empezamos a tirar el uno del otro. Los dos íbamos algo cargados, pero parece que ninguno se atrevía a expresarlo. Hablamos de la Travessera, laTravesserina y del Desafío Somiedo. De que su chica había estado haciendo el Maratón y que se quedaba algún día más de vacaciones entre Béjar y su camino de vuelta a Gijón. No solía usar el teléfono, así que no sabía si habría acabado, o no, ni cómo. Le decía que me volvería esa misma noche, en cuanto acabara la carrera. Cenamos casi juntos, en mesas diferentes y seguimos comentando algo de la carrera.

También me uní a un chaval de Coria (Sevilla) la madre que lo echó, se descojonaba de todo, de cualquier cosa que comentáramos el grupeto que íbamos, se partía de la risa. Creo que habría tomado uno de esos desayunos de los que Santiago Segura le ofrecía al abuelo.

Pasando Baños de Montemayor, empecé a dejarlos de ver, luego les volví a alcanzar en la antigua vía del tren. Bien merece un paseo, eso sí, algo incómodo, pero el otoño hace del Ambroz un Valle Mágico...

Definitivamente, antes del Puerto de Béjar se separan todos de mí, había parado a mear, cargar el teléfono, que se me había fastidiado la batería y ya no conseguí alcanzarles, aunque  casi llegando a Peña Negra los tenía a tiro, pero de nuevo tuve que parar a sacar el frontal y el buff.

Si, se me hizo de noche, a unos 400 m de coronar Peña Negra, último avituallamiento. Como ves, no conseguí mi obsesión de llegar de día... pero tampoco estuvo mal mirar atrás el valle del Ambroz lleno de luces, y ve lo alto que volvías a llegar, y es que fueron km con 700 m de subida.

Ya sólo quedaba bajar, llegar a meta y listo, habría acabado otra batalla. Me habría dado cuenta de muchas cosas que puedes conseguir, había sido un ejemplo de autosuperación.
Comencé a bajar tranquilo, sin prisas, veía que estaría en torno a 14 h, no estaba tan mal, incluso antes me habían confirmado que sólo unos 30 habían pasado delante de mi (lo que me hizo pensar que no iba tan mal, aún dentro de los 100 ). Pista y algún sendero, algo resbaladizo algún tramo, y es que caí de una manera tan tonta que me hizo darme cuenta de que si iba regular... y es que me resbalé, y caí de rodillas, y soy perfectamente consciente de que dejé caer el resto de mi cuerpo de bruces contra el suero, sin tan si quiera, poner las manos para evitar morder el suelo. Entonces, decidí quedarme quieto, por miedo a sufrir calambres que me impidieran levantarme. No se veía nada, noche cerrada entre árboles, sendero blando, por lo que pude comprobar, olor a tierra mojada, por suerte no la llegué a saborear. Entonces, cuando paso un tiempo, comprobé que no me estaban dando esos temidos calambres, y me incorporé lo más rápido posible y seguí, antes de que alguna parte de mis piernas se bloqueara.

Ya algo despistado, me perdí al llegar a una carretera. Un chico me dijo -"gira ahí que hay un sendero que va a Béjar"- Pero yo ya no veía ni sendero ni curva... bajé, volví a subir, volví a bajar y otra vez arriba, empecé a dar voces, como si fuera una peli de miedo o el inicio de un concierto de Los Suaves "¿Hay alguien ahí? ¿He dicho, Hay alguien ahí? ¿Para ir a Béjar? ¿Holaaaaaa? 
Pero nada, así que decidí bajar por la carretera, cuando de repente me encuentro dos balizas...5 minutos perdidos por la breve explicación del viandante... haber detallado que tendría que bajar unos 100m...

Pero ya estaba llegando, un susto más con el flash de un fotógrafo y llegar a la antigua N-630, cruzarla y empezar a emocionarme, como casi siempre que acabo este tipo de carreras. Recibir los ánimos de la gente, y en especial de Juanfran, Javi (Pla) y resto del equipo Pirata. Buagg un subidón. 

Mirar al cielo y decirte, "lo volví a conseguir".

LA CARRERA
Sólo aquellos que conocen la sierra, podrían imaginar un recorrido así. Pero pocos se deciden a hacer todos estos tramos del tirón, así "sin anestesia ni ná", quizás sólo uno, se aventuraría a meterse del tirón estos 82 km para ver qué tal es el recorrido. Ese es Miguel Heras, supongo. Tampoco es que se haya dado mucho bombo este personaje como organizador de la carrera, si, aparece en los medios, como imagen, y como organizador, pero lo cierto es que, a priori, parece muy humilde.
Béjar, una localidad que abandonó su industria textil, y que ahora, parece que la conocemos por su ´polémica estación de esquí.
El recorrido surca tramos bastante montañeros, muy técnicos y en los que tienes que tener bastante coco, para no bloquearte demasiado en ellos.
Algunos pasos de bajada a la Laguna del Trampal, y varios en la subida por Arroyomalillo, te exigen un máximo de concentración si no quieres sufrir un buen susto.
Se eliminó la subida por la canal de los Hermanitos, no dudo que en la próxima edición se ascienda, aunque si que es para pensárselo. Sólo la había subido llena de nieve, hasta este verano, y me resultó bastante peligrosa, sobre todo por la de piedras que caerían.
El prado del circo de Hoyamoros es sencillamente espectacular, no tenéis más que ver las fotos.
La organización, es perfecta, o casi perfecta, algunos errores en la ubicación de avituallamientos, al menos hubo dos que no encontré desde el Torreón a la Garganta. Pero los que había estaban perfectos, la gente, una pasada de amable, sonriente, y agradable, pese al frío, el viento o incluso el calor. De lo mejor que he visto en tierras españolas.
Buen ambiente de público, voluntariado en sitios que ni te los imaginas, joder comparas con otras carreras de 40-50 km en los que te pasas 10 que no ves a nadie y con un acceso infinitamente mejor. Esto te transmite seguridad. En las partes más complicadas, no pasabas más de 2 km sin ver un voluntario, y sobre todo, en los pasos difíciles, siempre alguien dándote indicaciones.
Eché de menos alguna banderola en la parte Extremeña... si de esas que tan chulas de la organización, vamos un detalle sin importancia.
Si que cambiaría algunos tramos, que coinciden con las oras del día, o de la carrera que pasé más calor... normal ;-)

Sinceramente, creo que repetiré.
TAMBIÉN DIO PARA:
Pensar, mucho pensar y sacar conclusiones. aquí os dejo el enlace del anterior post sobre ultras.
Carreras de Ultradistancia, La Cabeza.

CLASIFICACIÓN
https://sportmaniacs.com/es/races/i-ultratrail-la-covatilla-2016/57fb572b-0c34-428b-9e45-22d1ac1f1aa9/results/official

GALERÍA


EL RECORRIDO


WEB DE LA CARRERA


http://ultrail-lacovatilla.es/